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Obras públicas que se eternizan en Baleares: diez años para construir una residencia de ancianos

Las deficiencias del proyecto del Govern de Armengol han eternizado el nuevo geriátrico de Mahón

El actual Ejecutivo de Prohens ya ha autorizado que pueda empezar la actividad de la residencia

  • Indalecio Ribelles
  • Redactor de OKBaleares, información local de Palma, social y política. Antes, redactor en EL MUNDO/ Baleares durante 20 años.

Las obras públicas se eternizan en Baleares: diez años para construir una residencia de ancianos que ya está casi a punto, pero aún sus 120 usuarios tendrán que esperar para que la apertura de puertas de la nueva residencia del cuartel de Santiago de Mahón en Menorca sea una realidad.

Una década ha tardado en ser realidad desde que en el otoño de 2017 el pleno del Ayuntamiento menorquín de Mahón aprobara, por unanimidad, la modificación del Plan General de Ordenación Urbana a fin de que el plan de usos del cuartel de Santiago incluya el uso educativo, sanitario y de servicios, así como el uso cívico, cultural y administrativo.

Esto iba a permitir al Govern poner en marcha el ansiado proyecto para construir una nueva residencia geriátrica en este espacio, así como iniciar las últimas fases de reforma para que los antiguos edificios acojan también la nueva sede de la escuela de adultos.

Pero no ha sido hasta esta semana cuando el Ejecutivo balear ha emitido la declaración responsable de inicio de la actividad de la residencia cuartel de Santiago, en Mahón, para personas mayores dependientes. El Govern ha acordado asimismo presentar la declaración responsable ante el Ayuntamiento y el Consorcio de Recursos Sociosanitarios y Asistenciales, junto con el proyecto de actividades ejecutado.

Este trámite tiene lugar una vez acreditada la finalización de las obras de la residencia y comprobado que se adecuan al proyecto aprobado por el Consell de Govern en fecha 15 de febrero de 2021.

Hay que tener en cuenta que, si la modificación urbanística municipal se aprobó en 2017, el anterior gobierno de la socialista Francina Armengol se tomó las cosas con calma. De hecho, no fue hasta cuatro años después, julio del 2021, cuando  la ex consellera de Asuntos Sociales, Fina Santiago del partido separatista Més per Mallorca, empezó las obras con un presupuesto de entorno a 16 millones de euros y un plazo de ejecución de dos años que se ha superado con creces.

Tres años de retraso sobrevenidos y deficiencias con la accesibilidad y hasta con una cocina que, una vez terminada, incumplía la normativa vigente.

Finalmente, con la declaración responsable aprobada esta semana, el Govern autorizaba a que pueda empezar la actividad de la residencia sin perjuicio de que el Ayuntamiento realice las pertinentes tareas de comprobación, inspección, control y, en su caso, de sanción, conforme a la normativa municipal, así como la autorización sectorial definitiva de servicios sociales del consell insular.

Ubicada en la antiguo cuartel de Santiago, en un solar de 6.100 m² cedido por el Ayuntamiento de Mahón, la residencia constará de 120 plazas para personas mayores dependientes, distribuidas en 108 habitaciones.

Esta nueva residencia para personas mayores dependientes se integrará dentro de la Red Pública de Atención a la Dependencia una vez culminados todos los trámites y logre abrir sus puertas.