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Sector pesquero

Barcas de pesca amarradas en Baleares ante el disparatado precio del combustible: «No trae a cuenta salir a faenar»

Los pescadores se ven obligados a racionar los días de faena para aminorar el consumo de gasoil

Los agricultores advierten que facturando un 50% menos no hay empresa que pueda sobrevivir

  • Indalecio Ribelles
  • Redactor de OKBaleares, información local de Palma, social y política. Antes, redactor en EL MUNDO/ Baleares durante 20 años.

Barcas amarradas en Baleares en plena temporada de pesca ante el disparatado precio del combustible: «No trae a cuenta salir a faenar». Éste es el dramático panorama al que se enfrentan los pescadores de las Islas ante el incremento inasumible del gasoil, que ha duplicado su precio, de forma que a una barca le podría costar entre 800 o 1.000 euros diarios llenar el depósito para salir a pescar un día.

El vicepresidente de la Cofradía de Pescadores, José Antonio Castelló, lamenta las barcas que han estado amarradas en plena temporada de pesca, «que es cuando los precios están más altos y deberían estar trabajando, por lo que han tenido que racionar los días para aminorar el consumo». Y es que con la imparable subida de los carburantes hay días en los que a los pescadores «no les trae a cuenta» salir a faenar porque los gastos podrían ser más elevados que los beneficios.

Ante este panorama, el Govern ha sugerido a las organizaciones agrarias y de pescadores de Baleares que el paquete de ayudas por la guerra de Irán y Oriente Medio se podría alargar en el tiempo y ampliar, ante la «dramática» situación que vive el sector por la subida de los combustibles.

Así se lo ha trasladado el Ejecutivo a los representantes de Unió de Pagesos de Mallorca, las Cooperatives Agroalimentàries de Baleares, Asaja Baleares y la Cofraria de Pescadors de Baleares, durante una reunión mantenida para abordar esta cuestión.

El director gerente de Asaja Baleares, Xisco Salvà, ha apuntado que los costes de producción están «por las nubes» y «no han bajado» en los últimos siete meses, por lo que han planteado que la situación podría convertirse en «estructural» al alargarse en el tiempo.

El representante de los agricultores ha destacado que en Baleares el efecto de la insularidad ya supone un sobrecoste del 30% con respecto a la península y uno de los cultivos más afectados por la subida de los carburantes es el cereal, porque emplea más gasoil agrícola al ser explotaciones más grandes.

De esta manera, ha indicado que el Govern pretende diseñar un «plan de choque» con distintas medidas para afrontar la situación actual. Desde Unió de Pagesos, su secretario general, Sebastià Ordines, ha señalado que, con el comienzo de la guerra, hay empresas agroalimentarias con unas pérdidas «importantísimas» que podrían rondar el 50%, a lo que hay que sumar otros costes «inasumibles».

«Una parte importante de los costes es el combustible y se paga un 60% más caro que hace unos meses. El Govern nos pedía reducir los márgenes, pero es que ya no los hay y, con una facturación de un 50% menos, no hay empresa que pueda sobrevivir», ha alegado. A ello hay que unir que uno de los problemas del sector agrícola es que «no pone el precio de lo que se vende», por lo que «asume los sobrecostes de la explotación».

Sin embargo, ha apuntado al sector de la distribución a la hora de «gestionar» esta subida de precios. «El payés cobra lo mismo o menos que el año pasado por un kilo de calabacines y después la distribución le pone los márgenes que considera», ha concluido.