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Minería

Hito en la minería andaluza: van a extraer 10 millones de toneladas de minerales críticos

La minería vuelve a activarse en Almería, pero en un contexto muy distinto al de otras épocas. En la sierra de Gádor, en el entorno de Berja, ya se prepara el arranque de una explotación que conecta con una de las prioridades actuales de Europa y que es asegurar el acceso a minerales críticos.

No es una previsión lejana sino que es una actividad que está a punto de empezar. Según ha adelantado Diario de Almería, en un plazo aproximado de tres meses la empresa Minera de Órgiva iniciará la actividad extractiva en la concesión del pozo Lupión. Supone, en la práctica, el regreso de la minería a gran escala en la provincia si se tiene en cuenta que bajo tierra se encuentran millones de toneladas de fluorita, un recurso que resulta clave para la industria y que es cada vez más demandado. De este modo no se trata de un proyecto en fase inicial sino que ya existe una planificación, permisos y un calendario que ya está en marcha.

Hito en la minería con la extracción de 10 millones de toneladas de minerales

El planteamiento no es el habitual a otros trabajos de minería ya que toda la actividad se desarrollará bajo tierra, incluida la planta de tratamiento. Esto permite reducir el impacto en superficie y limitar el movimiento de materiales, algo que es especialmente relevante en una zona como la sierra de Gádor.

Este modo de trabajar supone un modelo poco extendido y más costoso, pero responde a una idea clara: hacer viable la minería con menores afecciones al entorno. Además, el arranque será progresivo ya que primero se extraerá mineral para realizar pruebas y, a partir de esos datos, se ajustará el diseño definitivo de la planta, en función de lo que realmente hay en el yacimiento.

Un mineral clave en la industria actual

El interés por este proyecto tiene que ver con el papel que juega la fluorita hoy en día, si bien está considerada como una materia prima crítica por la Unión Europea por su presencia en procesos industriales muy concretos. Se utiliza, por ejemplo, en la producción de acero para reducir la temperatura de fusión, lo que implica menos consumo energético. También es necesaria para obtener ácido fluorhídrico, que es un compuesto presente en todo tipo de aplicaciones, desde los sistemas de refrigeración, hasta los de electrónica o incluso para procesos químicos.

Es decir, que no estamos hablando de un material que sea visible en el día a día, pero está detrás de muchos productos y sectores estratégicos. Por eso su disponibilidad se ha convertido en una cuestión relevante en el contexto actual.

Un yacimiento con recorrido a largo plazo

Las estimaciones sitúan el potencial del yacimiento en más de 10 millones de toneladas de fluorita. Es una cifra que permite plantear la explotación a largo plazo. De hecho, la concesión inicial es de 30 años, con posibilidad de ampliación, lo que sitúa el proyecto en una escala de décadas. No se trata de una actividad puntual, sino de una apuesta sostenida en el tiempo. El destino del mineral será principalmente el mercado europeo, con especial interés en el entorno mediterráneo, y partir de ahí, el objetivo es mejorar la calidad del producto y abrirse a mercados más exigentes.

Europa busca recursos dentro de sus fronteras

Este proyecto de minería en Andalucía encaja en un cambio de enfoque más amplio. En los últimos años, la Unión Europea ha empezado a priorizar el acceso a materias primas dentro de su propio territorio. La dependencia de terceros países, especialmente en sectores ligados a la energía o la tecnología, ha llevado a reactivar proyectos mineros en distintos puntos del continente. España aparece en ese mapa por su potencial geológico. En ese contexto, Almería vuelve a tener un papel, pero no como en el pasado, y sí con un proyecto concreto y con fecha de arranque.

Impacto en la zona y nuevos movimientos

La explotación tendrá efectos directos en el territorio. Se prevé la creación de entre 130 y 150 empleos cuando alcance su capacidad máxima, además de la actividad asociada en otros sectores. Al mismo tiempo, el interés por el subsuelo de la provincia ha vuelto a crecer. Existen proyectos en fase inicial relacionados con otros minerales, aunque todavía están lejos de convertirse en explotaciones reales.

Abrir una mina lleva tiempo, ya que no todos los proyectos avanzan al mismo ritmo ni llegan a materializarse, por eso el caso de Berja destaca dado que es el único que está a punto de arrancar. Y todo ello nos lleva al pasado minero que tuvo Almería, que fue importante aunque se basaba en otros recursos. Sin embargo ahora, el escenario es diferente, la demanda ha cambiado y también lo han hecho las condiciones. Con un proyecto en marcha, millones de toneladas bajo tierra y un mercado que necesita estos materiales, la provincia vuelve a entrar en el mapa de la minería, aunque esta vez con otras reglas y otro enfoque.