Andalucía
ELECCIONES ANDALUCÍA

El BOJA desmiente a Montero: su plaza en el Hospital Virgen del Rocío es de «personal no sanitario»

María Jesús Montero, candidata del PSOE a presidir la Junta de Andalucía, siempre ha presumido de ser médico y de haber logrado, a los 26 años, una plaza en las oposiciones MIR. Sin embargo, la realidad es bien distinta. Nunca aprobó las oposiciones y ni ha ejercido como médico en el Hospital Virgen del Rocío en Sevilla. Montero superó las pruebas selectivas en el Sistema Andaluz de Salud (SAS), lo que supone pertenecer al Grupo Técnico de Función Administrativa del Estatuto de Personal No Sanitario.

En 1995 inició su trayectoria como subdirectora médica del Hospital Universitario Virgen de Valme de Sevilla y, posteriormente, fue ascendiendo hasta ocupar el cargo de directora gerente del Virgen del Rocío.

Se trata de un cargo de gestión exclusivamente administrativa centrado en la organización de servicios, la gestión de presupuestos y la contratación. El trato directo con pacientes es inexistente, hasta el punto de que para optar a esta plaza técnica no se requería el título de Medicina que posee Montero, ya que podían presentarse titulados universitarios de distintas áreas, incluidos ingenieros o arquitectos.

«No voy a renunciar a mi plaza»

El Boletín Oficial de la Junta de Andalucía (BOJA) de 1994 desmiente lo difundido por su propio partido, que calificó como «médica» la plaza que su secretaria general en Andalucía mantiene reservada. En un intento de justificar por qué no dejará su escaño en el Congreso de los Diputados hasta después de las elecciones andaluzas del 17 de mayo, el PSOE andaluz publicó el pasado 16 de abril un mensaje en su cuenta oficial en la red social X, en el que citaba unas declaraciones de su candidata realizadas el día anterior en un acto organizado por la Cadena Ser en Sevilla.

«Abandonaré mi escaño del Congreso cuando coja el escaño en el Parlamento para no perder la reserva de plaza (de médica) que aprobé en unas oposiciones… Se pongan como se pongan, no voy a renunciar a mi plaza».

Estas fuentes señalan que un técnico de función administrativa es «un perfil transversal, con capacidad para trabajar en las áreas no asistenciales de un hospital», como la gestión económica o presupuestaria, la contratación, la administración de personal o el área de admisión de pacientes.