Viajes
Turismo interior

El mejor conjunto histórico de Castilla y León para hacer una escapada este otoño: es BIC desde 1998 y este mes su paisaje se tiñe de ocres y rojos

  • Alejo Lucarás
  • Licenciado en Comunicación Social por la Universidad Nacional de Córdoba. Redactor SEO especializado en actualidad, ciencia aplicada, tecnología y fenómenos sociales, con un enfoque divulgativo y orientado a explicar al lector cómo los grandes temas de hoy impactan en su vida cotidiana.

Castilla y León goza de decenas y decenas de villas y ciudades protegidas por su valor patrimonial, pero no todas reciben la misma atención. Justo en esta ocasión, toca detenerse en un conjunto histórico de Castilla y León, más específicamente en el sur de la provincia de Salamanca, que conserva casi intacta su trama medieval y que, pese a su Safama creciente, pocos lo visitan.

Su caso resulta especial por la forma en que se fijaron los límites de la zona protegida. El decreto que lo declaró Bien de Interés Cultural no se limita a enumerar calles o edificios, sino que reconstruye el contorno que tuvo el pueblo hace siglos. Y dentro de ese perímetro se concentran casas serranas, cruces de granito y una curiosa galería de arte al aire libre.

Mogarraz, el conjunto histórico de Castilla y León que protege su trama medieval desde 1998

Nuestro protagonista es Mogarraz, una villa de poco más de 250 habitantes situada en la Sierra de Francia, a unos 85 kilómetros de Salamanca. La Junta de Castilla y León la declaró Bien de Interés Cultural con categoría de conjunto histórico mediante el Decreto 23/1998, de 12 de febrero, que el Boletín Oficial del Estado publicó el 3 de abril de ese mismo año.

Desde luego, la tramitación fue larga. La Dirección General de Patrimonio abrió el expediente el 2 de octubre de 1986, de modo que pasaron casi doce años hasta la declaración definitiva. Por el camino, la Universidad de Salamanca emitió un informe favorable en octubre de 1997.

El texto final lleva la firma del entonces presidente autonómico, Juan José Lucas, y de la consejera de Educación y Cultura, Josefa Fernández Arufe.

En este sentido, el decreto justifica la protección en pocas líneas: Mogarraz presenta «una interesante estructura urbanística de trama típicamente medieval», con calles estrechas.

Justamente esa trama es la que se quería preservar por encima de cualquier edificio concreto, y por eso la declaración afecta al casco antiguo en su conjunto y no a monumentos aislados, desde las fachadas hasta el propio trazado de las calles.

La muralla invisible que marca los límites del conjunto de Mogarraz

La parte más llamativa del decreto es la delimitación. El área protegida toma como eje la carretera que une Miranda del Castañar con La Alberca, entre el punto en que esta se cruza con la calle Nueva y la altura del Calvario.

Desde ahí, dos líneas cierran un perímetro que coincide con el ámbito del plan especial que el municipio ya tenía en vigor.

Y la justificación es lo más curioso. Según el texto, el análisis del parcelario (la forma y el trazado de las fincas) permite deducir que existió una cerca o muralla de la que hoy no quedan restos. Es decir, el conjunto histórico se dibujó siguiendo el contorno de un recinto desaparecido que las propias casas, con sus lindes y fachadas, siguen marcando sobre el plano.

Ser conjunto histórico tiene, además, consecuencias prácticas. La Ley de Patrimonio Cultural de Castilla y León de 2002 obliga a los ayuntamientos a aprobar un plan especial de protección y limita los cambios de alineaciones, volúmenes y parcelaciones dentro del recinto.

De ahí que las casas serranas, de entramado de madera, piedra y adobe (algunas de hasta cuatro alturas), mantengan su aspecto tradicional.

¿Qué se puede visitar dentro del conjunto histórico de Mogarraz?

El recorrido arranca en el propio límite del conjunto, y entre sus calles se reparten estos puntos de interés:

A todo ello se suman los retratos. En 1967, el vecino Alejandro Martín Criado fotografió a casi todo el pueblo para que sus paisanos pudieran sacarse el DNI sin viajar a Salamanca.

Décadas después, el pintor local Florencio Maíllo recuperó esos negativos y pintó al óleo a 388 vecinos, cuyos rostros se colgaron en sus casas. Hoy, ya son 809 caras repartidas por las fachadas.

Sobre la belleza del otoño en la Sierra de Francia y cómo llegar

Mogarraz está rodeado por el Parque Natural de Las Batuecas-Sierra de Francia, y en octubre sus bosques de castaños y robles se tiñen de ocres, rojos y dorados.

Desde el pueblo parte el Camino del Agua, una ruta circular que lo une con Monforte de la Sierra, y otros senderos llevan hasta La Alberca, que en 1940 se convirtió en el primer conjunto histórico-artístico de España.

Por último, el acceso más habitual es en coche desde Salamanca. La carretera de Miranda del Castañar a La Alberca, la misma que sirve de eje a la zona protegida, atraviesa el pueblo. Con un par de horas basta para recorrer el casco, y la visita puede completarse en sus tabernas con jamón de Guijuelo, quesos de cabra y, en esta época del año, platos de setas de temporada.