La escapada desde España que triunfará en septiembre: playas infinitas y uno de los festivales más exclusivos de Europa
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A pesar de que estemos a punto de empezar el mes de agosto y muchos será cuando celebren sus vacaciones, lo cierto es que septiembre es, para muchos viajeros, el mejor momento del año para hacer las vacaciones o también porqué no, una escapada. El calor sigue acompañando, pero sin el agobio de los meses previos de verano, los precios empiezan a bajar y destinos muy concurridos recuperan cierta calma. Por eso no es casualidad que cada vez más españoles miren hacia Portugal cuando buscan una combinación rápida de playa, buen ambiente y algo diferente.
Y en ese mapa de planes cercanos, hay un nombre que empieza a repetirse con fuerza: Costa da Caparica. A apenas 20 minutos de Lisboa, esta franja de arena atlántica se ha convertido en uno de los lugares favoritos para quienes quieren desconectar sin complicarse demasiado. No es un sitio de calas escondidas ni de urbanizaciones saturada sino que lo que ofrece son kilómetros y kilómetros de playa abierta, viento suave y un ritmo que invita a quedarse. Pero este año hay algo más ya que a ese atractivo natural se suma un evento que está disparando el interés por la zona. Un festival de música electrónica que, sin hacer demasiado ruido, se ha ido posicionando como uno de los más cuidados de Europa y que en septiembre vuelve a reunir a algunos de los nombres más interesantes del panorama actual. Por todo ello, os presentamos ahora la escapada desde España que triunfará en septiembre.
La escapada desde España que triunfará en septiembre
Costa da Caparica pertenece al municipio de Almada, justo al otro lado del Tajo, y durante años fue más un destino local que internacional. Sin embargo, esa situación ha cambiado. Su principal carta de presentación es difícil de igualar ya que ofrece más de 15 kilómetros de arena continua, algo poco habitual en el sur de Europa, donde las playas suelen estar más fragmentadas.
Ese espacio marca la diferencia. Incluso en momentos de mayor afluencia, siempre hay sitio para extender la toalla o simplemente caminar sin cruzarse con demasiada gente. A eso se suma un ambiente cada vez más variado, con surfistas, viajeros internacionales y un perfil joven que busca planes distintos a los del turismo clásico. Por otro lado, la cercanía con Lisboa también juega a favor. Muchos visitantes optan por alojarse en la capital portuguesa y acercarse a la costa durante el día, mientras que otros prefieren quedarse directamente frente al mar. En cualquier caso, el desplazamiento es rápido y sencillo, lo que convierte esta zona en una opción muy cómoda para una escapada corta.