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Lo que no deberías hacer si vas a vender tu móvil en el mercado de segunda mano

  • Nacho Grosso
  • Cádiz (1973) Redactor y editor especializado en tecnología. Escribiendo profesionalmente desde 2017 para medios de difusión y blogs en español.

El mercado de reventa vive un buen momento en España y eso ha convertido a cualquiera con un cajón lleno de terminales antiguos en un ingreso. El problema es que casi nadie se prepara para ello. Se hace deprisa, entre otras cosas, y con la sensación de que basta con restablecer el móvil, sacar cuatro fotos y publicar el anuncio. Ahí es donde empiezan los disgustos con cuentas que siguen vinculadas, compradores que desaparecen tras un pago fantasma, dispositivos que llegan a su destino convertidos en un ladrillo.

No te fíes solo del restablecimiento de fábrica

Devolver el teléfono a su estado original es necesario, pero el orden importa más que el gesto en sí. En un iPhone, el camino correcto es Ajustes > General > Transferir o restablecer el iPhone > Borrar contenidos y ajustes, introduciendo la contraseña de tu Cuenta de Apple cuando la pida. Ese paso cierra la sesión y desactiva el bloqueo de activación. Si en lugar de eso lo restableces desde el modo de recuperación o desde un ordenador sin haber cerrado sesión antes, el terminal seguirá pidiendo tus credenciales al encenderse y el comprador no podrá usarlo.

Captura: Nacho Grosso

En Android ocurre algo equivalente con la Protección contra el restablecimiento de fábrica: conviene eliminar la cuenta de Google desde Ajustes > Cuentas antes de ir a Ajustes > Sistema > Opciones de restablecimiento > Borrar todos los datos. Y una advertencia sobre las aplicaciones que prometen borrados «de nivel militar» con varias pasadas de sobrescritura: en un móvil moderno no aportan nada. El almacenamiento va cifrado de serie y el borrado destruye la clave, así que los datos quedan inaccesibles sin necesidad de castigar la memoria con escrituras inútiles.

No pases por alto la eSIM, la SIM física y la microSD

Parece obvio y es uno de los descuidos más repetidos. La tarjeta SIM y la microSD se quedan dentro con una facilidad asombrosa. Con la eSIM el riesgo es distinto, al borrar el dispositivo, el sistema pregunta si quieres conservar el plan de datos, y si respondes que sí, tu línea viaja con el teléfono. Elimínala desde Ajustes > Datos móviles o transfiérela a tu nuevo terminal antes de empaquetar nada, y confirma con la operadora que la línea está activa donde debe estar.

No publiques el anuncio con más información de la que necesitas

Las fotos del anuncio cuentan más de lo que crees. El número de serie y el IMEI no pintan nada en una imagen pública: son datos que se usan para suplantar dispositivos en reclamaciones de garantía y para dar apariencia legítima a terminales robados. Tampoco hace falta enseñar el fondo de pantalla con tus notificaciones a la vista, ni una caja con la etiqueta original perfectamente legible, ni el salón de tu casa. Fotografía el móvil sobre una superficie neutra, con luz natural, y guarda el IMEI en tus notas para cuando haga falta.

No maquilles el estado real del teléfono

Aquí se juega la reputación y, en muchos casos, el dinero. Ocultar que la batería está al 79 % de capacidad, que la pantalla es de recambio o que el móvil pasó por un servicio técnico no oficial solo retrasa el conflicto. En un iPhone, el comprador verá el aviso de pieza desconocida en Ajustes > General > Información y el estado de la batería en Ajustes > Batería > Salud de la batería, así que la mentira dura lo que tarde en encenderlo. Haz lo contrario: fotografía los arañazos, indica el porcentaje exacto de la batería, menciona las reparaciones y ajusta el precio en euros a esa realidad. Un anuncio honesto se vende más lento, pero se vende una sola vez.

Captura: Nacho Grosso

No aceptes formas de pago que se salgan de la plataforma

El repertorio de estafas es más que interesante. Está el comprador que insiste en cerrar el trato por WhatsApp para «ahorrar comisiones», el que envía un justificante de transferencia que nunca se materializa, el que manda un enlace para «verificar tu cuenta de vendedor» y el que te pide que aceptes una solicitud de Bizum que, en realidad, te cobra a ti en lugar de pagarte.

También existe la variante del envío a una dirección extranjera con promesa de pago posterior. Si el pago no está confirmado en tu banco o retenido por la plataforma, el móvil no sale de tu casa. Y si la venta es en mano, queda en un sitio con gente alrededor y cuenta el dinero antes de entregar nada.

No entregues el móvil sin dejar rastro de la operación

Apunta el IMEI antes del borrado, tecleando *#06# en el marcador, y guarda una foto de la pantalla donde aparezca. Conserva la factura de compra si la tienes, porque acredita la procedencia y tranquiliza a cualquier comprador razonable. Si envías el terminal, hazlo con seguimiento, fotografía el embalaje y el contenido antes de cerrarlo y guarda el resguardo. Estas pruebas no sirven de nada el 95 % de las veces. El otro 5 % son la diferencia entre resolver una reclamación en dos mensajes o perder el móvil y el dinero a la vez.

No lo vendas con prisas ni por debajo de lo que vale

Antes de poner un precio, dedica diez minutos a mirar cuánto piden por el mismo modelo, con la misma capacidad y un estado parecido, y compáralo con lo que ofrecen los programas de recompra de las tiendas. Casi siempre el particular paga bastante más que la recompra automatizada, aunque a cambio te tocará responder mensajes. Y no aceptes la primera oferta a la baja que llegue a los cinco minutos de publicar, quien regatea antes de preguntar nada suele estar tanteando a vendedores impacientes. Espera unos días. Un móvil bien fotografiado, bien descrito y bien borrado acaba encontrando comprador. Que las prisas de alguien por comprar no empañen las tuyas por vender.