Esto es lo que pasa con tus datos cuando los usas con una inteligencia artificial
Tus preguntas pueden quedar guardadas, ser revisadas por personas o servir para entrenar el modelo
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Escribir a una iA se parece más a hablar con un compañero de trabajo que a usar un buscador, y por eso la gente le cuenta lo que nunca teclearía en Google. Contratos, correos, síntomas, dudas personales o el código de la empresa acaban en un cuadro de texto que parece privado.
Ese texto va los servidores de la compañía, se almacena y, según el servicio y el tipo de cuenta, puede servir para entrenar futuros modelos o ser leído por revisores. Lo que varía entre plataformas es cuánto control te dejan y qué viene activado por defecto.
Mucho más que el texto que tecleas
El dato más evidente es la propia conversación, pero no el único. Los archivos que subes, las imágenes, el audio de las charlas por voz y el historial completo forman parte de lo que se guarda. A eso se añade el contexto. En Gemini, Google conserva junto a los chats revisados el idioma, el tipo de dispositivo, la ubicación aproximada y las valoraciones con el pulgar arriba o abajo.
Esas valoraciones pesan más de lo que parece. OpenAI avisa de que un pulgar puede hacer que toda la conversación sea apta para entrenar sus modelos, y Anthropic guarda cinco años los datos asociados a un feedback, desvinculados de tu identificador de usuario.
Los asistentes conectados a otras aplicaciones amplían el alcance. Gemini puede interactuar con Gmail, Drive o YouTube para personalizar sus respuestas, y cada permiso se gestiona por separado.
Guardar, revisar y entrenar son cosas distintas
Hay tres usos posibles de tus conversaciones y cada empresa los trata a su manera. Guardarlas permite que recuperes el historial, revisarlas implica que una persona las lea, y entrenar significa que alimenten futuras versiones del modelo.
En ChatGPT, el ajuste Mejorar el modelo para todos decide si tus chats nuevos entrenan los modelos de OpenAI. Se encuentra en Configuración > Controles de datos y, al desactivarlo, el historial sigue ahí. Los chats temporales no aparecen en el historial ni crean recuerdos, aunque OpenAI puede conservar una copia hasta 30 días por motivos de seguridad.
En Gemini, todo gira en torno a Actividad en las Aplicaciones de Gemini. Según Google, conservar la actividad viene activado por defecto para los adultos, y la que no borres se elimina automáticamente a los 18 meses, con la opción de cambiarlo a 3 o 36.
Una parte de los chats la leen revisores humanos, personal de Google y proveedores externos, tras desvincularlos de tu cuenta. Esas copias se conservan hasta tres años aunque borres tu actividad. Y aunque desactives el ajuste, Google mantiene las conversaciones hasta 72 horas para prestar el servicio.
En Claude, los planes personales dependen del ajuste de mejora de modelos. Si lo activas, Anthropic puede conservar los chats nuevos, desidentificados, hasta cinco años en sus procesos de entrenamiento. Si lo desactivas quedan fuera del entrenamiento futuro, salvo que una conversación se marque para revisión de seguridad, y lo que ya se usó para entrenar no se retira.
Los chats en incógnito no se emplean para mejorar el modelo. Los que borras desaparecen de tu historial al momento y de los servidores de Anthropic en un máximo de 30 días.
Cuando el chatbot es de una red social
Meta juega con otras reglas. La compañía anunció en octubre de 2025 que usaría las conversaciones con Meta AI, por texto o por voz, para personalizar anuncios y contenido en Facebook, Instagram y Threads a partir del 16 de diciembre.
Fuera de las regiones excluidas, la única forma de evitarlo es dejar de usar el asistente. El Reino Unido, la Unión Europea y Corea del Sur quedaron fuera de ese primer despliegue, y Meta asegura que no empleará temas sensibles como la salud o la religión para mostrar publicidad.
Cuenta personal y cuenta de empresa no juegan igual
Las versiones de pago para organizaciones parten de otras condiciones. En los espacios de trabajo Business, Enterprise y Edu de ChatGPT, OpenAI indica que por defecto no usa el contenido para entrenar, y es el administrador quien fija la retención, la memoria y los accesos. Los usuarios ni siquiera pueden exportar o borrar esos datos por su cuenta.
En Microsoft Copilot Chat con cuenta de trabajo, los mensajes y las respuestas se procesan dentro del servicio de Microsoft 365 con protección de datos empresariales. No se usan para entrenar los modelos base y quedan registrados para auditorías.
El riesgo aparece cuando el empleado trabaja desde su cuenta personal. Samsung lo vivió en abril de 2023, cuando ingenieros subieron código fuente interno a ChatGPT, y a principios de mayo prohibió las herramientas de IA generativa en sus dispositivos y redes corporativas.
La autoridad neerlandesa de protección de datos ya ha recibido avisos de brechas causadas por empleados que compartieron datos de clientes o pacientes con chatbots. Lo sensato es que las empresas fijen qué asistentes puede usar la plantilla y qué información queda fuera, porque si hay datos personales el RGPD exige una base legal para tratarlos.
Qué es lo que conviene no poner
La Agencia Española de Protección de Datos recomienda limitar los datos personales que se exponen y no facilitar información de terceros si hay dudas sobre cómo se tratará. Una regla útil es no escribir nada que no te dejaría tranquilo ver en un correo reenviado.
Eso incluye contraseñas, claves de API, números de tarjeta o del DNI, informes médicos, contratos con cláusulas confidenciales, código propio y datos de clientes. Si necesitas que el chatbot trabaje con un texto sensible, sustituye antes los nombres, las cifras y los datos identificativos por marcadores.
Entra en los ajustes de privacidad el primer día, desactiva el entrenamiento si no quieres aportar tus chats y usa el modo temporal o incógnito para las consultas delicadas. Revisa también la memoria y las conexiones con otras aplicaciones, porque se gestionan aparte.
Borrar el historial ayuda, pero no es retroactivo con lo que ya se ha usado para entrenar ni con las copias que haya revisado una persona. Las políticas se actualizan con frecuencia, así que merece la pena repasar la configuración cada pocos meses.
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