Ni siquiera Apple ha podido evitar la crisis y Tim Cook ya se echa las manos a la cabeza: «Es la primera vez que veo esto en 40 años»

Publicado el: 2 de julio de 2026 a las 12:43
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Tim Cook durante una presentación oficial de Apple tras reconocer que la crisis de la memoria obligará a subir precios.

Apple ha reconocido algo poco habitual en una compañía que suele medir cada palabra sobre sus precios. Tim Cook, consejero delegado de Apple, ha admitido que las subidas serán “inevitables” por el fuerte encarecimiento de los chips de memoria y almacenamiento, piezas pequeñas pero esenciales en móviles, ordenadores y tabletas.

El problema no nace en una tienda ni en una campaña de marketing. Viene de los centros de datos que alimentan la inteligencia artificial, donde las grandes empresas tecnológicas están comprando memoria a una velocidad enorme. Y cuando esa memoria se va a los servidores, queda menos para el móvil que llevas en el bolsillo.

La subida ya es inevitable

Cook explicó en una entrevista con The Wall Street Journal que Apple ha intentado absorber parte del golpe, pero que la situación se ha vuelto “insostenible”. También dejó claro que no diría todavía qué productos subirán, cuándo ocurrirá ni cuánto pagará finalmente el comprador.

La mirada apunta al próximo gran lanzamiento del iPhone, previsto para septiembre de 2026, aunque Apple no ha anunciado precios oficiales para el iPhone 18. Como referencia, el iPhone 17 Pro salió en Estados Unidos desde 1.099 dólares, según la propia Apple.

TechInsights estima que el próximo iPhone Pro podría necesitar unos 270 dólares extra para mantener los márgenes actuales si Apple traslada el aumento de costes. Eso no es una tarifa oficial. Es una previsión, pero da una idea del tamaño del problema.

Qué es la memoria HBM

La memoria HBM es una memoria de alto ancho de banda. Dicho fácil, es como una autopista muy ancha para mover datos a gran velocidad dentro de los chips que usan los servidores de inteligencia artificial.

Esa memoria no es la misma que se compra para montar un ordenador doméstico, pero compite por recursos de fabricación parecidos. La DRAM normal es la memoria que usa un móvil o un ordenador para abrir apps y trabajar en tiempo real. La NAND es el almacenamiento donde guardas fotos, vídeos y archivos.

Ahí está la trampa. TrendForce señala que fabricar más HBM consume capacidad de obleas, las láminas de silicio donde se crean los chips, y eso reduce el espacio disponible para la DRAM convencional. Por eso la presión sobre los precios podría continuar hasta 2027.

Por qué falta memoria

TrendForce calcula que los contratos de DRAM convencional podrían encarecerse entre el 58 y el 63 por ciento en el segundo trimestre de 2026. En la memoria NAND, la subida prevista es todavía mayor, entre el 70 y el 75 por ciento. No es una pequeña molestia en la factura. Es un cambio de escala.

La firma también explica que los proveedores están moviendo capacidad hacia servidores, HBM y aplicaciones con más margen. En la práctica, eso significa que un fabricante de móviles o portátiles puede encontrarse con menos oferta justo cuando necesita más memoria para funciones de IA.

Samsung Electronics, SK hynix y Micron concentran buena parte del mercado. Según TrendForce, Samsung lideró la DRAM en el primer trimestre de 2026, seguida por SK hynix y Micron, mientras los tres grandes priorizaban productos de servidor más rentables.

Cómo afecta al comprador

Para el usuario, todo esto se traduce en algo bastante simple. El próximo móvil, portátil o tableta puede costar más aunque por fuera parezca muy parecido al modelo anterior.

La paradoja es que la parte que encarece el producto no siempre se ve. Nadie presume de NAND en una cafetería ni enseña la DRAM como quien enseña una cámara nueva. Pero sin esas piezas no funcionan las apps, el sistema, las fotos, los juegos ni las nuevas herramientas de inteligencia artificial.

Apple ha dicho que está dispuesta a usar su balance financiero para ayudar a aumentar el suministro, pero Cook también descartó que la empresa vaya a construir sus propias fábricas de memoria. Vamos, que no hay una solución rápida escondida en Cupertino.

Qué puede pasar ahora

A partir de aquí, la clave estará en cómo reparte Apple la subida. Puede tocar más a los modelos Pro, a las versiones con más almacenamiento o a varios productos a la vez. También podría ajustar configuraciones, promociones o precios de entrada para que el golpe parezca menor.

El riesgo para Apple no es solo vender más caro. Si el salto es fuerte, algunos usuarios podrían alargar la vida de su iPhone un año más, algo que ya hacen muchas familias cuando el móvil sigue funcionando bien. Al final del día, no todo el mundo cambia de teléfono por una cámara un poco mejor.

La crisis de memoria también recuerda que la inteligencia artificial no vive en una nube abstracta. Necesita fábricas, chips, electricidad y contratos de suministro. Y cuando esa maquinaria se tensa, el precio puede acabar apareciendo en el carrito de compra.

La información principal se ha publicado en The Wall Street Journal.


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