La industria del ordenador personal está haciendo algo que hace poco sonaba raro. Con la DDR5 cara y difícil de conseguir, fabricantes de módulos y placas base están recuperando diseños DDR4 para que los equipos convencionales no se queden fuera del mercado.
No es nostalgia por hardware antiguo, sino una salida de emergencia. La presión viene de los servidores de inteligencia artificial y de la HBM, una memoria de altísimo ancho de banda usada en aceleradores de IA, que está desplazando capacidad de producción y endureciendo el suministro de DDR5.
La DDR4 vuelve
Varios proveedores de placas base y módulos están preparando una nueva oleada de plataformas DDR4 para la segunda mitad de 2026 y para 2027. El movimiento se ha descrito como una respuesta directa al encarecimiento de la DDR5 y al aumento de la demanda de equipos más baratos.
En la práctica, eso significa recuperar placas que muchos daban por amortizadas. La DDR4 no será la opción más moderna, pero sigue sirviendo para un PC de juegos normal, para estudiar, trabajar con muchas pestañas abiertas o editar documentos sin que el presupuesto se dispare.
ASRock ya ha dado una pista muy clara con la H610M Combo II. Esta placa para procesadores Intel de las generaciones 12, 13 y 14 incluye dos ranuras DDR5 y una DDR4, una mezcla poco habitual que parece pensada para un mercado en modo supervivencia.
Por qué falta DDR5
La DDR5 es la generación nueva de memoria RAM, más rápida y eficiente que la DDR4. También incorpora piezas extra, como el PMIC, un pequeño circuito que regula la energía dentro del propio módulo y ayuda a mejorar la estabilidad eléctrica.
Ese diseño tiene sentido técnico, pero no lo hace más fácil de fabricar ni de montar en masa. Cuando todo el mundo pide DDR5 a la vez, desde portátiles hasta servidores, cada componente adicional cuenta como una pieza más que puede atascar la cadena.
La IA añade otra capa al problema. Micron explicó a inversores que la demanda fuerte y las limitaciones de suministro mantendrán el mercado ajustado más allá de 2026, mientras TrendForce ve subidas de precios ligadas a servidores y HBM.
Qué gana y pierde el usuario
La vuelta de la DDR4 no significa que vayan a regresar los mejores módulos para overclocking. Los chips DDR4 más buscados por entusiastas, como algunos modelos Samsung B-die, ya no se fabrican, así que muchos kits nuevos se quedarán en rangos medios como DDR4-3600.
Para la mayoría de usuarios, eso puede ser suficiente. MSI, en una guía de compra para la crisis de memoria, presenta la DDR4 como una opción madura para juegos y productividad, y señala que la DDR5 aporta ventaja sobre todo en tareas muy sensibles al ancho de banda.
La pregunta real es sencilla. ¿Prefieres pagar más por la memoria o usar ese dinero en una tarjeta gráfica mejor, una SSD más grande o una fuente de alimentación decente? Para muchos montajes baratos, la segunda opción tiene bastante sentido.
Intel y AMD estiran
Intel mantiene soporte oficial de DDR4 y DDR5 en procesadores de sobremesa Core de generaciones 12, 13 y 14, siempre con placas base compatibles. Eso mantiene viva la plataforma LGA1700, justo la clase de base que los fabricantes pueden reutilizar sin empezar desde cero.
AMD sigue una ruta parecida con AM4, una plataforma que cumplió diez años y que todavía aparece en los planes de la compañía. En Computex 2026, AMD anunció el Ryzen 7 5800X3D 10th Anniversary Edition y recordó que AM4 permitió actualizar equipos durante años sin cambiar todo el sistema.
David McAfee, responsable de canal cliente y gráficos en AMD, resumió la idea con una frase muy de fabricante, pero útil para entender el momento, «queremos dar a los jugadores tecnologías de alto rendimiento con flexibilidad para actualizar sus sistemas con el tiempo». No arregla la crisis de la RAM, pero sí refuerza la idea de alargar plataformas existentes.
Comprar sin correr
La DDR4 vuelve como puente, no como futuro perfecto. Quien ya tenga memoria DDR4 o quiera montar un PC asequible puede encontrar más opciones, pero debe comprobar la lista de compatibilidad de la placa base antes de comprar cualquier módulo.
También conviene mirar el uso real del ordenador. Para jugar a 1080p, estudiar, navegar y trabajar, la DDR4 puede aguantar bien. Para estaciones de trabajo, IA local o cargas que devoran ancho de banda, la DDR5 sigue teniendo sentido cuando el precio encaja.
Por eso, la decisión más sensata no es elegir lo último por reflejo, sino equilibrar memoria, procesador, gráfica y almacenamiento.
El informe de mercado principal se ha publicado en TrendForce News.












