OkSalud
oncología

Madrid responde a Mónica García: 39 días de espera en el cribado y 21 en mamografías médicas

Desde octubre de 2025 se está llevando a cabo de forma progresiva la ampliación de la población destinataria, hasta alcanzar a mujeres de 45 a 74 años

La Comunidad de Madrid ha salido al paso de las informaciones sobre las listas de espera para pruebas relacionadas con la detección del cáncer de mama y ha subrayado que los datos de pacientes pendientes de una primera mamografía o de una primera consulta de ginecología no corresponden al programa de cribado poblacional Deprecam ni al programa de prevención del cáncer de cuello de útero Cervicam.

En este sentido, han cargado contra la ministra de Sanidad, Mónica García, por tratar de confundir a la población y le han pedido que atienda los problemas de los españoles, como en Ceuta o la profesión sanitaria, con un Estatuto fracasado donde los médicos suman ya más de 30 días de huelga nacional y han anunciado una indefinida para octubre. Además, le recuerdan que dos ministerios, Hacienda y Economía, han cargado con la reforma laboral que no cuenta con ningún tipo de presupuesto.

Según ha explicado el gobierno autonómico, los datos de la memoria del Servicio Madrileño de Salud (Sermas) que sitúan en torno a 19.000 las mujeres pendientes de atención incluyen pacientes que se encuentran en distintas situaciones dentro del sistema sanitario, entre ellas primeras consultas, listas estructurales o mujeres que no han acudido a una prueba pese a continuar administrativamente en el sistema.

De esta forma, desde la Consejería de Sanidad se ha defendido que la Comunidad de Madrid está adaptando progresivamente el programa Deprecam a las zonas y ámbitos con mayor demanda y a los grupos de edad con mayor susceptibilidad de beneficiarse del cribado. La estrategia supone una ampliación respecto al modelo anterior, que realizaba cribados cada dos años a mujeres de entre 50 y 69 años.

Desde octubre de 2025 se está llevando a cabo de forma progresiva la ampliación de la población destinataria, hasta alcanzar a mujeres de 45 a 74 años.

La Consejería de Sanidad sostiene que la demora específica para realizarse una prueba dentro del programa Deprecam se sitúa en 39 días, según los datos de agosto de 2026, una cifra que, a juicio de la Administración madrileña, se encuentra dentro de los estándares y parámetros asistenciales considerados normales.

La Comunidad diferencia esta espera de la correspondiente a las mujeres a las que un médico prescribe una primera mamografía fuera del programa de cribado poblacional. En este caso, el tiempo medio de espera entre todas las mamografías realizadas desde el comienzo de 2026 ha sido de 21 días, según los datos facilitados por Sanidad.

La Consejería insiste así en que no resulta adecuado identificar automáticamente la cifra global de mujeres pendientes de una primera mamografía con pacientes que estén esperando para participar en el programa de detección precoz.

En el caso de Cervicam, el programa de prevención del cáncer de cuello uterino, la Comunidad de Madrid asegura que no existe lista de espera.

Por otra parte, Madrid asegura que las sospechas de malignidad activan el tratamiento en menos de 15 días. La Comunidad también ha querido poner el foco en el circuito asistencial que se activa cuando se detecta una posible lesión maligna. Según Sanidad, cuando existe una sospecha de malignidad, tanto si procede de un programa de cribado como si se detecta por otra vía asistencial, el proceso de tratamiento se inicia en Madrid en menos de 15 días.

En situaciones excepcionales y urgentes, añade la Consejería, la atención puede comenzar en un plazo de 72 horas.

El objetivo, según la Administración regional, es diferenciar entre las demoras administrativas o asistenciales existentes en las distintas puertas de entrada al sistema y los tiempos de respuesta ante una sospecha de cáncer, que cuentan con un circuito específico de atención prioritaria.

Críticas a Mónica García

Desde la Consejería de Sanidad se ha significado, tras las palabras de Mónica García, que la ministra de Sanidad debería centrar sus esfuerzos en los problemas que, a su juicio, afectan actualmente al Sistema Nacional de Salud.

Han señalado que la ministra debería estar «más preocupada y más ocupada» en resolver la situación sanitaria de Ceuta, además de abordar el conflicto generado en torno al futuro Estatuto Marco del personal sanitario.

En este sentido, han acusado a García de mantener una estrategia de confrontación con la Comunidad de Madrid y han cuestionado que ejerza su responsabilidad desde el Ministerio de Sanidad mientras mantiene un enfrentamiento político con el Gobierno regional.