Día del Árbol

¿A cuánto asciende el valor de un árbol? Toda la riqueza que generan sin pedir nada a cambio

Existen herramientas que permiten cuantificar los beneficios ambientales y económicos que aportan los árboles

El valor estructural del bosque urbano de Madrid alcanza los 4.463 millones de euros

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Cuando aprieta el calor, siempre se agradece tener cerca un árbol para protegernos bajo su sombra de los rayos del sol, sobre todo en verano. Pero estas grandes plantas nos dan mucho más que cobijo frente a las altas temperaturas: también absorben dióxido de carbono, producen oxígeno, filtran contaminantes y contribuyen a captar el agua de la lluvia.

Todo ello tiene un indudable valor medioambiental del que somos bastante conscientes, pero quizá no hemos reparado tanto en lo que esto supone en términos económicos. Si hubiera que pagar a los árboles por estos servicios: ¿a cuánto ascendería la factura? Una pregunta que tiene todo el sentido hoy, 28 de junio, Día Mundial del Árbol.

Ciertamente, la respuesta no es nada sencilla: depende mucho del tipo de árbol, porque hay especies muy diferentes entre sí, y del entorno, porque no es lo mismo una selva, un desierto, un pueblo o una gran ciudad. A pesar de estas dificultades, sí que existen herramientas y recursos que nos pueden ayudar a hacernos una idea aproximada.

i-tree

Una de estas herramientas es i-Tree, plataforma digital desarrollada por el Servicio Forestal de EEUU que permite cuantificar los beneficios ambientales, sociales y económicos que aportan los árboles y bosques urbanos.

Desde su lanzamiento, hace ya dos décadas, miles de comunidades, organizaciones sin fines de lucro, consultores, voluntarios y estudiantes de todo el mundo han utilizado este software para generar informes sobre árboles individuales, parcelas, vecindarios, ciudades e incluso estados enteros.

«Al comprender los servicios ecosistémicos locales que brindan los árboles, los usuarios de i-Tree pueden vincular las actividades de gestión forestal con la calidad ambiental y la calidad de vida de la comunidad», remarcan fuentes de la plataforma, que destacan la capacidad de adaptación de su herramienta a especies y entornos diversos.

Ciudades españolas

En nuestro país también se ha recurrido a esta aplicación para la confección de informes sobre los servicios que presta el arbolado urbano en ciudades tan relevantes como Madrid y Valencia.

Al margen de las diferencias y peculiaridades de cada lugar, vemos cómo ambos trabajos llegan a una conclusión similar: los árboles no sólo embellecen nuestras calles y parques, sino que generan beneficios ambientales, sociales y sanitarios medibles y un importante ahorro económico para la sociedad.

Extenso bosque urbano

Madrid posee uno de los bosques urbanos más extensos de Europa. Así lo indica el informe elaborado a finales de 2020 para el ayuntamiento madrileño por DASOTEC, empresa especializada en infraestructura verde e ingeniería medioambiental, basándose para ello en el modelo i-Tree Eco.

Según el estudio, el bosque urbano madrileño está formado por alrededor de 5,7 millones de árboles. Estos ejemplares almacenan unas 602.668 toneladas de carbono y secuestran otras 38.106 toneladas cada año. Además, retiran de la atmósfera alrededor de 835 toneladas anuales de contaminantes atmosféricos y producen más de 101.000 toneladas de oxígeno.

Inundaciones

La vegetación madrileña también evita cada año una escorrentía estimada de más de 942.000 metros cúbicos de agua de lluvia, contribuyendo a reducir inundaciones y a disminuir la presión sobre las infraestructuras urbanas de drenaje.

Asimismo, genera un ahorro energético superior a 6,6 millones de euros anuales gracias a la reducción de las necesidades de calefacción y climatización de los edificios.

Beneficios económicos

Cuando todos estos beneficios se traducen a términos económicos, el resultado alcanza los 129,7 millones de euros al año. La mayor parte corresponde al almacenamiento de carbono, valorado en 96,8 millones de euros, seguido de la captación de contaminantes atmosféricos, el secuestro anual de carbono, el ahorro energético y la reducción de la escorrentía.

El informe mide además el valor estructural del bosque urbano, es decir, calcula lo que costaría sustituir esta infraestructura verde por otra de similares características. Según los autores, este coste alcanzaría los 4.463 millones de euros.

Parque de El Retiro en Madrid.

OMS

El estudio de Valencia, basado en datos de 2023, es muy similar al madrileño, probablemente porque también fue obra de DASOTEC y se empleó igualmente la herramienta i-Tree Eco. En este caso, los cálculos indican que el bosque urbano de la ciudad del Turia está compuesto por más de 419.000 árboles, incluyendo tanto las zonas urbanas como la Dehesa de la Albufera.

Esto significa que Valencia dispone de un árbol por cada 1,92 habitantes, una proporción que supera ampliamente el valor recomendado por la Organización Mundial de la Salud (OMS) de un árbol cada tres habitantes.

Jardines del Turia en Valencia.

Carbono almacenado

Estos ejemplares almacenan 48.024 toneladas de carbono y secuestran cerca de 3.700 toneladas anuales. Otros servicios que prestan son captura de contaminación (91,39 toneladas por año); producción de oxígeno (9.867 toneladas anuales) y disminución de la escorrentía en unos 126.537 metros cúbicos cada año.

Además, los árboles del bosque urbano de Valencia contribuyen a un ahorro energético en los edificios de unos 112.000 euros. Si a esta cuantía añadimos el valor económico estimado de los servicios anteriores, nos encontramos con unos beneficios anuales de 11,7 millones de euros y un valor estructural de 404,66 millones.