Contaminación en los puertos

La contaminación de ferris supera a la de los coches en Barcelona y otras ciudades portuarias europeas

Los ferris europeos emitieron en 2023 el equivalente en CO₂ a poner en marcha 6,6 millones de coches

En Algeciras, un solo ferri puede generar 56 veces más SOx que todo el parque de coches del municipio

  • Antonio Quilis
  • Periodista especializado en información medioambiental desde hace más de 20 años y ahora director de OKGREEN en OKDIARIO. Anteriormente director de El Mundo Ecológico. Colaborador en temas de medioambiente, ecología y sostenibilidad en Cadena Ser.

La contaminación de ferris que afecta al puerto de Barcelona genera más emisiones tóxicas de óxido de azufre (SOx) que la totalidad del parque de coches de la ciudad, según un nuevo estudio de Transport & Environment (T&E). El informe, titulado Full Charge Ahead, analiza los 1.043 ferris europeos en servicio y sitúa a España entre los países más afectados por este problema.

Sólo en 2023, esos buques emitieron 13,4 millones de toneladas de CO₂, el equivalente a poner en circulación 6,6 millones de coches durante un año entero. Barcelona encabeza el ránking europeo de emisiones de CO₂ procedentes de ferris, mientras que Dublín lidera actualmente la clasificación de contaminación atmosférica por SOx, seguida de Las Palmas de Gran Canaria y Holyhead.

España, segundo país europeo

España ocupa el segundo puesto europeo en emisiones domésticas de CO₂ de ferris, con 1,77 millones de toneladas anuales, sólo por detrás de Italia. El 80,1% de los trayectos corresponde a rutas nacionales, lo que concentra el impacto en ciudades costeras densamente pobladas. El estudio advierte de que estos buques pasan más del 60% de su tiempo a menos de cinco millas náuticas de zonas urbanas.

Puerto de Barcelona.

La contaminación de ferris resulta especialmente grave en puertos como Algeciras, donde un solo buque puede generar hasta 56 veces más SOx que todo el parque de coches del municipio. Santa Cruz de Tenerife registra un ratio de 45 veces, Las Palmas de Gran Canaria de 34 veces e Ibiza de 30 veces. Incluso en Barcelona, con su elevada densidad de tráfico rodado, los ferris emiten el doble de SOx que la totalidad de los vehículos de la ciudad.

Una flota envejecida

Uno de los factores que explica este nivel de contaminación ferris es la antigüedad de la flota. El ferry europeo promedio tiene 26 años de vida, lo que lo sitúa en los límites de su ciclo operativo y lo hace dependiente de motores de combustión fósil muy ineficientes. Esta circunstancia, unida a una normativa marítima muy laxa, perpetúa emisiones que en el transporte terrestre serían inaceptables.

Los límites de azufre aplicables a los barcos son 100 veces menos estrictos que los exigidos al combustible para vehículos de carretera. Esta asimetría regulatoria explica por qué la contaminación ferris en zonas portuarias tiene efectos tan desproporcionados sobre la calidad del aire respecto a otros medios de transporte. T&E reclama una corrección urgente de este desequilibrio normativo.

La electrificación, solución viable

El estudio identifica la electrificación como la respuesta más competitiva y técnicamente madura. A diferencia de los grandes buques de carga, los ferris son de menor tamaño y operan en rutas fijas y predecibles, lo que facilita enormemente la transición energética. T&E estima que al menos el 60% de la flota europea podría funcionar con baterías eléctricas en 2035, con una reducción de emisiones de CO₂ de hasta el 42%.

En España, el potencial es aún mayor. De los 91 ferris analizados en aguas españolas, el 78% ya es técnicamente apto para ser sustituido por versiones híbridas o eléctricas, y el 46% resultaría económicamente rentable incluso con la fiscalidad actual. Para 2035, la totalidad de los buques técnicamente viables sería también rentable, y 54 de ellos podrían operar como eléctricos puros eliminando por completo el uso de combustibles fósiles.

Infraestructura, el cuello de botella

El principal obstáculo no es tecnológico, sino infraestructural. Los grandes hubs portuarios españoles —Palma de Mallorca, Barcelona, Valencia y Las Palmas de Gran Canaria— necesitarán potencias máximas de recarga cercanas a los 30 MW y demandas energéticas anuales superiores a 100 GWh. T&E señala que esta inversión es planificable y predecible, y puede integrarse en los planes de suministro eléctrico en puerto ya exigidos por la normativa europea AFIR para 2030.

La ruta Algeciras-Tánger Med destaca como el corredor con mayor potencial inmediato: el 86% de sus ferris serían técnica y económicamente viables en 2035. Las rutas insulares de corta distancia, como Las Palmas-Fuerteventura, presentan también niveles muy elevados de viabilidad para la propulsión eléctrica.

«Conectar, no contaminar»

Bosco Serrano, responsable de Combustibles Sostenibles de T&E España, ha subrayado que «los ferris deben conectar comunidades, no contaminarlas». Según el experto, demasiados buques queman hoy combustibles fósiles que emiten aire tóxico sobre las ciudades portuarias, cuando la electrificación podría reducir drásticamente esas emisiones y aportar un soplo de aire fresco a millones de personas.

T&E urge a la UE a modificar la Directiva de Fiscalidad de la Energía para gravar los combustibles fósiles en el sector marino y a ampliar el Régimen de Comercio de Derechos de Emisión a los buques de entre 400 y 5.000 toneladas de arqueo bruto. España, con sus precios eléctricos moderados, sus rutas de corta distancia y una flota próxima al fin de su vida útil, dispone de una ventana de oportunidad para liderar la electrificación marítima en Europa.