El milagro que nadie vio venir: investigadores de EEUU logran cultivar tomates sin ayuda humana con la IA de Claude
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La agricultura ha dado un vuelco inesperado en Estados Unidos tras el éxito de un experimento casero que parece extraído de ciencia ficción. El desarrollador Martin De Vido ha conseguido que una planta de tomate, bautizada como Sol, complete su ciclo vital desde la semilla hasta el fruto bajo la tutela exclusiva de una inteligencia artificial.
El sistema, que utiliza el modelo Claude para la toma de decisiones críticas, demuestra que la tecnología puede gestionar organismos vivos sin necesidad de un respaldo humano constante o redes de seguridad tradicionales. Este avance también ha marcado el inicio de Verdant Autonomics, un proyecto de investigación agrícola operado íntegramente por agentes de IA.
El proyecto, que ya cuenta con cuatro cabinas de cultivo independientes, utiliza protocolos de inteligencia artificial para monitorizar variables complejas y ejecutar acciones. Según los datos compartidos por el creador en la red social X, el sistema ha logrado mantener la supervivencia de las plantas incluso ante fallos técnicos y reinicios del software, consolidando a Claude como un gestor capaz de realizar «ciencia real» de forma autónoma.
¿Cómo Claude es capaz de cultivar plantas?
¿Una IA puede cultivar con éxito una planta? ¡Claro que sí! En Estados Unidos, un desarrollador creó un sistema que no solo mantiene con vida a las plantas, sino que optimiza los recursos de la mejor manera posible. El núcleo de este experimento casero reside en un sistema de agentes independientes donde cada cabina de cultivo, o pod, cuenta con su propio técnico virtual. Este protocolo, basado en la IA de Anthropic, procesa datos de múltiples sensores de CO2, humedad, temperatura y radiación fotosintética (PAR).
DeVido diseñó una estructura donde cuatro técnicos de inteligencia artificial observan el crecimiento de forma ciega, es decir, sin conocer la hipótesis del experimento, mientras un quinto agente líder sintetiza los informes diarios para extraer conclusiones globales.
En las pruebas recientes compartidas en X, la inteligencia artificial validó que aumentar los niveles de CO2 permite reducir el uso de luz artificial en un 57% sin afectar al crecimiento.
El estado actual de los tomates cultivados por inteligencia artificial
Aunque el proceso es autónomo, el desarrollador ha tenido que lidiar con «kinks» o fallos en el hardware, como conexiones seriales de Arduino que fallaban o errores en la agregación de datos de humedad.
No obstante, la inteligencia artificial ha demostrado que puede gestionar incluso situaciones de estrés en las que los niveles de dióxido de carbono superaban los objetivos previstos por fallos en las válvulas. Los datos actuales, que pueden verse en Verdant Autonomics, confirman un crecimiento vigoroso con un ritmo de elongación del tallo que oscila entre los 2 y 4 centímetros diarios bajo la supervisión de la inteligencia artificial.
Esta gestión autónoma ha permitido una optimización energética sin precedentes al validar con éxito la sustitución de luz por CO2, lo que garantiza la viabilidad del cultivo en interiores. Para asegurar una estabilidad 24/7, el sistema cuenta ahora con un hardware robusto tras la sustitución de componentes críticos por modelos con chipsets FTDI.
Actualmente, las plantas atraviesan su fase vegetativa y el protocolo de Claude prevé que la etapa de floración comience entre los días 35 y 45 del experimento.
¿Qué significa este avance para el futuro de la agricultura?
El siguiente paso es conseguir escalar el proyecto para pasar de las 4 cabinas actuales a un total de 12, para poder realizar experimentos factoriales más ambiciosos. El desarrollador destaca que toda la financiación de esta infraestructura proviene de una memecoin llamada $Sol Tomato, lo que elimina la dependencia de capitales de riesgo o subvenciones estatales.
La meta final de Verdant Autonomics es ofrecer esta plataforma de investigación autónoma a universidades y permitir realizar estudios científicos sin el sesgo humano y a una fracción del coste habitual.
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