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Lo nunca visto en España: el lince ibérico depreda crías de milano negro ante la escasez de conejos, y podría alterar el equilibrio del ecosistema en Doñana

  • Ana López Vera
  • Máster en Periodismo Deportivo. Pasé por medios como Diario AS y ABC de Sevilla. También colaboré con la Real Federación de Fútbol Andaluza.

El lince ibérico ha protagonizado un comportamiento inédito en Doñana: la depredación de crías de milano negro, ave rapaz que comparte su hábitat.

La falta de conejos y las prolongadas sequías han cambiado la relación entre ambas especies, con consecuencias que ya afectan a otros animales y podrían modificar el equilibrio de la cadena alimentaria.

El lince ibérico comienza a cazar polluelos de milano negro en Doñana

Durante décadas, el lince ibérico y el milano negro convivieron en el Parque Nacional de Doñana sin que la depredación de una especie sobre la otra tuviera un papel significativo. Ambos animales encontraban en los conejos una fuente habitual de alimento, pero el deterioro de las condiciones ambientales ha alterado esa convivencia.

Un estudio de la Estación Biológica de Doñana, perteneciente al Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC), ha documentado este cambio de comportamiento. La investigación, publicada en la revista científica Nature, analiza 1.624 nidos de milano negro entre 1993 y 2023 en un área de 10 kilómetros cuadrados.

Los resultados revelan una diferencia notable entre los primeros años de seguimiento y los más recientes. Entre 1993 y 2012, los linces apenas depredaron el 1% de los nidos de milano. Sin embargo, en 2018 llegaron a acabar con casi la mitad de los polluelos de esta rapaz en la zona estudiada.

El investigador Fabrizio Sergio, de la Estación Biológica de Doñana (EBD-CSIC), figura como primer autor del trabajo, titulado La sequía y las enfermedades desencadenan nuevas interacciones entre los principales depredadores.

El equipo científico también incluye a Haruki Natsukawa, Alessandro Tanferna, Javier Chicano, Francisco Carro, Ramón Soriguer, Fernando Hiraldo y Julio Blas.

¿Por qué el lince ibérico ha cambiado su alimentación?

La explicación se encuentra en la combinación de dos amenazas. La primera es el desplome de las poblaciones de conejo, provocado por la enfermedad hemorrágica vírica que afecta a esta especie desde hace años.

La segunda son los episodios prolongados de sequía, que reducen también la disponibilidad de otras presas alternativas, como los patos de las marismas.

Ante esta situación, el lince ha ampliado sus hábitos alimenticios y ha comenzado a buscar recursos en lugares poco habituales. Los investigadores han observado que algunos ejemplares llegan incluso a trepar hasta 12 metros para alcanzar los nidos de los milanos negros y capturar a sus polluelos.

El trabajo también apunta a una posible competencia directa por el alimento. Los linces atacaban con mayor frecuencia los nidos de milano situados cerca de restos de conejos, un comportamiento que podría indicar que eliminan a otros depredadores para reducir la competencia por sus presas.

¿Cómo puede afectar esta depredación al ecosistema de Doñana?

Las consecuencias no terminan con la pérdida de polluelos de milano negro. El estudio identifica efectos indirectos sobre otras especies que forman parte de la misma comunidad ecológica. Cuando los linces destruyen los nidos, los milanos adultos tienen más probabilidades de abandonar su territorio y trasladarse a otras zonas.

Esta reducción de la presencia de milanos también ha favorecido a otra ave: el mochuelo. Se trata de una pequeña rapaz nocturna que se alimenta de insectos y que, a su vez, puede convertirse en presa de los milanos negros. Al disminuir estos últimos, los investigadores han observado un aumento de los mochuelos.

El fenómeno demuestra cómo un cambio en la alimentación de un superdepredador puede desencadenar alteraciones en distintos niveles de la cadena trófica.

La desaparición de determinadas presas o competidores modifica las oportunidades de supervivencia de otros animales y transforma las relaciones que mantienen entre sí.

Los científicos advierten de que la combinación del cambio climático, la pérdida de biodiversidad y las enfermedades puede generar efectos en cascada difíciles de detectar sin un seguimiento prolongado.