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El aliado que nadie ha visto venir: en Hawái las tortugas marinas están acabando con las algas invasoras más dañinas

  • Ana López Vera
  • Máster en Periodismo Deportivo. Pasé por medios como Diario AS y ABC de Sevilla. También colaboré con la Real Federación de Fútbol Andaluza.

Los arrecifes de coral de Hawái sufren una presión ecológica sin precedentes, pero la propia fauna local ha comenzado a responder a esta crisis ambiental de forma sorprendente.

Un estudio revela que las tortugas marinas verdes actúan como la principal defensa contra la Chondria tumulosa, un alga invasora que asfixia los ecosistemas locales.

Las tortugas marinas de Hawái se convierten en la barrera natural contra la plaga de algas invasoras

La crisis comenzó en 2016, cuando los científicos identificaron por primera vez la Chondria tumulosa en el atolón de Manawai. Desde entonces, esta especie invasora se ha expandido de forma agresiva, cubriendo más de 101 kilómetros cuadrados en el noroeste de Hawái.

El alga forma mantos densos de hasta seis centímetros de espesor que matan el coral vivo y desplazan a las especies nativas. No obstante, una investigación de la Universidad de Hawái en Manoa, publicada en la revista científica Coral Reefs, ha documentado un comportamiento sorprendente.

Las tortugas verdes (Chelonia mydas) están consumiendo activamente grandes cantidades de esta biomasa dañina. Las grabaciones obtenidas en 2025 muestran a ejemplares alimentándose del alga durante periodos de casi una hora, una eficiencia que ningún pez o erizo local ha logrado igualar hasta la fecha.

Cómo frenan las tortugas verdes el avance del alga invasora Chondria tumulosa

La capacidad de estos reptiles para procesar el alga es asombrosa. Según datos de la bióloga Tammy Summers, del Servicio de Pesca y Vida Silvestre de Estados Unidos, las necropsias realizadas a ejemplares de la zona confirman que el 25% de su contenido digestivo corresponde a fragmentos de esta planta invasora.

Las cámaras sumergidas captaron a hembras realizando hasta 18 mordidas en menos de dos minutos, retirando fragmentos de hasta 15 centímetros de diámetro.

Este consumo masivo ayuda a reducir la presión sobre los corales, permitiendo que reciban la luz solar necesaria para la fotosíntesis. Al actuar como «jardineros» del arrecife, las tortugas evitan que el alga sofoque la estructura calcárea, manteniendo zonas despejadas donde las larvas de coral pueden volver a asentarse y prosperas.

Sin esta intervención natural, el avance de la plaga hacia las islas mayores de Hawái parece inevitable.

El papel de las tortugas marinas en la protección de los arrecifes de coral

La relación entre las tortugas y los arrecifes es sistémica. Organizaciones como Coral Reef Alliance destacan que estos animales funcionan como recicladores de nutrientes esenciales, aportando nitrógeno y fósforo mediante sus excrementos, lo cual fortalece el crecimiento de los pólipos de coral.

Esta conexión dinámica mejora la salud general del ecosistema y su capacidad para resistir el cambio climático.

A pesar del optimismo, los expertos mantienen la cautela. La profesora y principal autora del estudio, Celia Smith, advierte que el 96% de estas tortugas anidan en Lalo y migran por todo el archipiélago, lo que genera un riesgo de dispersión de fragmentos viables del alga a través de sus rutas migratorias.

Por ello, las autoridades proponen reforzar el seguimiento mediante técnicas de ADN ambiental para detectar la presencia de la plaga en nuevas áreas. La recuperación de las poblaciones de tortuga verde, actualmente en peligro de extinción, resulta ahora más crítica que nunca para garantizar la supervivencia de los arrecifes hawaianos.