Naturaleza
Conservación animal

En 1989 compró una granja para convertirla en su lugar de retiro soñado: después de 37 años tiene 5.000 animales y es uno de los mayores refugios de fauna de toda Sudáfrica

  • Alejo Lucarás
  • Licenciado en Comunicación Social por la Universidad Nacional de Córdoba. Redactor SEO especializado en actualidad, ciencia aplicada, tecnología y fenómenos sociales, con un enfoque divulgativo y orientado a explicar al lector cómo los grandes temas de hoy impactan en su vida cotidiana.

El empresario estrella de esta ocasión se llama Adrian Gardiner y su historia se ha convertido en un ejemplo citado en medio mundo. Lo que comenzó como una simple finca de descanso en la provincia del Cabo Oriental terminó transformándose, con los años, en uno de los mayores refugios de fauna de toda Sudáfrica, algo que ni él mismo habría imaginado.

Todo empezó por una casualidad poco glamurosa: al llegar a su nueva propiedad, Gardiner se encontró con un terreno agotado por décadas de sobrepastoreo, agricultura intensiva y caza descontrolada. En vez de conformarse con arreglar lo mínimo para pasar allí algún fin de semana, tomó una decisión que iba a cambiarle la vida a él y a cientos de animales.

La historia de la granja de Adrian Gardiner, uno de los mayores refugios de fauna de toda Sudáfrica

Gardiner, el hombre que se ve en la imagen destacada, empezó a comprar las fincas colindantes a otros productores de la zona, una tras otra, hasta multiplicar por veinte el tamaño original de su terreno.

Corría el año 1992 cuando formalizó el proyecto bajo el nombre de Shamwari Private Game Reserve, y lo que había nacido como un capricho personal se convirtió, con paciencia y sin prisas, en una reserva que hoy supera las 25.000 hectáreas de sabana y monte.

En esta línea, la recuperación del ecosistema se hizo paso a paso. Primero regresaron los elefantes, los rinocerontes blancos y los hipopótamos, cuya forma de alimentarse ayudó a regenerar el suelo y dispersar semillas.

Después llegaron los rinocerontes negros y los búfalos, y por último los grandes depredadores: leones, guepardos, hienas y leopardos, hasta completar los Cinco Grandes en apenas una década y convertir a Shamwari en la primera reserva de este tipo en toda la provincia del Cabo Oriental.

¿Quién es Adrian Gardiner, el empresario que tocó fondo antes de crear su refugio?

Antes de convertirse en un referente de la conservación africana, Gardiner pasó por su propio calvario empresarial. Nacido en 1943 en Chingola (entonces Rodesia del Norte, hoy Zambia), construyó durante los años setenta varios negocios de infraestructura y ocio en Port Elizabeth.

En 1979, una recesión económica hundió esas empresas, muy endeudadas, y lo dejó prácticamente en la ruina.

Diez años después llegó la compra de la granja que le devolvería el rumbo. Tras el éxito de Shamwari, Gardiner fundó en el año 2000 la cadena hotelera Mantis Collection, especializada en alojamientos ligados a la conservación.

El nombre no era casual: sus siglas en inglés resumen la idea de que el hombre y la naturaleza pueden convivir de forma sostenible.

La actualidad de estos animales y el impacto que tuvo la reserva Shamwari

Hoy Shamwari alberga más de 5.000 animales y 275 especies de aves, conviviendo en un espacio declarado Ambiente Protegido por la legislación sudafricana.

Como se mencionó previamente, elefantes, rinocerontes, búfalos, guepardos, leopardos y leones comparten territorio con hienas pardas y decenas de especies de antílopes que se mueven libremente por la sabana.

Además, dentro de la propia reserva funciona un santuario de grandes felinos gestionado junto a la fundación Born Free, dedicado a acoger leones y leopardos rescatados de zoológicos, circos y particulares.

Allí llegaron, por ejemplo, dos leones nacidos en un zoológico de Ucrania y explotados después en una granja de avestruces, que en 2024 encontraron en Shamwari un hogar definitivo.

Por otro lado, el proyecto no solo devolvió la vida silvestre a la región, sino que también generó una economía nueva a su alrededor.

La reserva da trabajo hoy a más de 325 personas de las comunidades vecinas, entre guardaparques, guías y personal de los alojamientos turísticos que reciben visitantes de todo el mundo para hacer safaris fotográficos, muy lejos ya de la caza furtiva que dominaba estas tierras antes de que Gardiner las comprara.

¿Qué pasó con la reserva después de que Gardiner la vendiera en 2008?

En 2008, Gardiner vendió Shamwari, aunque conservó parte de las tierras para uso propio y siguió vinculado a la filosofía de conservación que había inventado allí.

Para entonces ya llevaba ocho años al frente de Mantis Collection, la cadena hotelera que había fundado en el año 2000 aplicando la infalible fórmula del turismo de lujo ligado a la protección del territorio.

Una década después, en 2018, Accor Hotels compró la mitad de Mantis Collection, la marca que Gardiner ideó junto al conservacionista Ian Player y cuyo nombre, en inglés, resume su filosofía: «El hombre y la naturaleza juntos son sostenibles».

Así, aquel primer terreno de 1.200 hectáreas comprado para desconectar los fines de semana se multiplicó, con los años, en decenas de proyectos similares repartidos por buena parte de África.