El Gobierno no prevé nacionalizar Seat y descarta entrar en su accionariado

  • Andrea Aguado
  • Redactora de economía y coordinadora de OKMOTOR. Amante de las cuatro ruedas y la industria. Antes en informativos de Radio Televisión Castilla y León.

El secretario de Estado de Industria, Jordi García Brustenga, se ha mostrado convencido de que la marca Seat se mantendrá y no prevé que el Estado entre en el accionariado de la empresa, tras los rumores publicados en la prensa alemana sobre el fin de la comercialización de la marca en menos de tres años.

Según Brustenga, cuando hay riesgo se busca el punto mínimo suficiente como para entrar, pero ahora mismo «no es el caso» de Seat, que ha calificado como referente de una estrategia para la industria de automoción en España, sustentada en una apuesta por el coche eléctrico con la llegada de nuevos modelos a la planta de Martorell y que, además, tiene el respaldo del Gobierno.

El secretario de Estado ha recordado que otras marcas como Santana o Ebro se han reinventado, por lo que ha afirmado que Seat seguirá en los próximos años «ojalá idealmente con más inversiones y modelos», a pesar de los recortes anunciados por el Grupo Volkswagen a nivel internacional.

El Gobierno no prevé nacionalizar Seat

El secretario de Estado de Industria también ha confirmado, este jueves, en el Forum Europa. Tribuna Cataluña, que no está sobre la mesa la nacionalización de Seat, pero ha precisado que la política del Gobierno es no dejar que el mercado funcione si se pierden actividades críticas.

La revista económica Wirtschaftswoche ha señalado que el consejo de administración del Grupo Volkswagen planea eliminar de forma gradual la marca española Seat en los próximos tres años, decisión que se votará en el consejo de supervisión de Volkswagen previsto para este viernes.

Pérdida de competitividad del automóvil

Por su parte, la oposición y, más concretamente, el vicesecretario de Economía y Desarrollo Sostenible del Partido Popular, Alberto Nadal, ha reclamado un giro profundo de la política del Gobierno hacia la industria del automóvil y ha enmarcado la incertidumbre sobre el futuro de la marca SEAT como «una nueva advertencia de un problema mucho más amplio: la pérdida de competitividad de una industria estratégica para España», que ha generado las políticas del Gobierno.

Nadal ha trasladado el respaldo del PP a Seat, a sus trabajadores, a sus proveedores y a Martorell, pero ha pedido «no reducir el debate a una sola empresa», porque la automoción española compite cada año por nuevas plataformas, modelos, baterías, centros de I+D y cadenas de suministro, y esas decisiones se toman comparando costes, infraestructuras, regulación, fiscalidad y seguridad jurídica entre países.

«Seat forma parte de la historia industrial de España y queremos que forme también parte de su futuro. Pero Seat no es el único asunto: aquí nos jugamos que España siga siendo una gran potencia europea del automóvil, con fábricas, proveedores, innovación, exportaciones y empleo», ha explicado el vicesecretario.