Primeras medidas contra Mette-Marit por su vinculación con Epstein: reuniones urgentes y un cese
La princesa se ha visto salpicada por el caso Epstein
Los correos que se han desclasificado reflejan la buena sintonía entre Mette-Marit y el magnate
La monarquía noruega se encuentra en uno de sus peores momentos. Al escándalo que ha llevado al hijo mayor de la princesa Mette-Marit a sentarse en el banquillo previo paso de prisión en varias ocasiones se ha sumado ahora la publicación de una serie de documentos relacionados con el caso Epstein en los que hay referencias claras a la esposa del heredero. Una situación que ha puesto a Mette-Marit en jaque por el contenido de los archivos, ya dejan claro que tenía una relación fluida con el magnate.
En los correos, la princesa se muestra muy cercana con Epstein, en cuya casa se llegó a alojar. Una casa en la que se cometieron los delitos sexuales y los abusos de los que se lleva hablando desde hace más de una década. Entre las cosas que Mette-Marit dice en sus mensajes a Epstein habla, por ejemplo, de la boda de los actuales grandes duques de Luxemburgo, que calificó en su momento de aburrida. También asegura que el magnate es encantador y llega a sugerir que París es buena para el adulterio. Asimismo, le pide su opinión sobre Marius cuando éste tenía 15 años y se le plantea si es adecuado que le sugiera que tenga como fondo de pantalla en su ordenador una foto de dos mujeres desnudas sobre una tabla de surf.

El príncipe Haakon, la princesa Mette Marit y Marius Borg. (Foto: Gtres)
Las primeras consecuencias
Estas nuevas revelaciones ya están teniendo consecuencias en la imagen de la princesa y, por ende, en la de la familia real. En los últimos tiempos, debido al caso de Marius Borg y a otras cuestiones, la reputación de la monarquía está bastante maltrecha por lo que cualquier nuevo escándalo ocasiona un daño importante. Más aún si se tiene en cuenta el polémico pasado de Mette-Marit y cómo se cuestionó si era apropiada para ser la esposa del heredero. En estos momentos muchas voces se están alzando en su contra y ven en la princesa Ingrid el relevo perfecto para el rey Harald a pesar de su juventud.




Mette-Marit en un acto junto a su hijo menor, Magnus. (Foto: Gtres)
Según se ha confirmado, varias de las asociaciones de las que la princesa es patrona o con las que colabora están manteniendo reuniones de carácter urgente con el objetivo de valorar si es adecuado o no continuar con su colaboración con ella. Entre las que están dando algunos pasos se encuentra la Cruz Roja, que ya ha expresado su preocupación por el asunto. «Es una cuestión seria. Es muy importante que nos distanciemos de las abominaciones por las que se condenó a Epstein», ha dicho el director de comunicación de la organización, Andreas Bjørstad, que ha asegurado que los niños y los jóvenes tienen que poder estar seguros de que la sociedad no tolera ningún tipo de abuso sexual. No obstante, ha comentado que es relevante que la propia Mette-Marit se haya disculpado y haya expresado la falta de criterio que demostró cuando se relacionó con Epstein.
Una decisión tajante
Aunque de momento son varias las organizaciones que están estudiando la situación de la princesa, sí que ha habido una institución que ha decidido cortar por lo sano con Mette-Marit. Se trata de la fundación Sex and Society, que ha retirado a la princesa del Premio Shameless. Fuentes de la organización han asegurado que los últimos acontecimientos han provocado la ruptura de cualquier colaboración con la esposa del príncipe Haakon, ya que los documentos publicados demuestran una relación estrecha entre Mette-Marit y Epstein.




Comunicado de cese de colaboración con Mette-Marit en el Premio Shameless. (Foto: redes sociales)
Desde la fundación han recalcado que para ellos lo más importante siempre han sido las víctimas de abusos y las personas que luchan contra esta lacra. Por ello, en su organización ya no cabe la nuera de los reyes. A pesar de todo, han dejado claro que son conscientes de que todavía no se tienen todos los datos de este asunto, pero que los hechos ya son incompatibles con lo que representa el Premio Shameless.