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El guiño de la Princesa Leonor a la Reina Sofía que ha pasado desapercibido

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La Princesa Leonor volvía a España el pasado 14 de abril, para pasar sus vacaciones escolares en casa. Aunque la heredera llegaba a Madrid el jueves, no era hasta el sábado cuando Leonor aparecía en público, en un encuentro con refugiados ucranianos al que acudió con sus padres y su hermana, la Infanta Sofía.

Una cita en la que aún no se pudo ver a la Princesa con el rostro descubierto, pero que sí permitió ver cómo ha cambiado desde la última vez que apareció en público, en el mes de octubre en los actos con motivo de la entrega de los Premios de la Fundación Princesa de Asturias.

Leonor
La Princesa Leonor en un acto reciente. / Gtres

Sin embargo, en su estilismo ya se pudo apreciar un cambio. En lugar de recurrir a pendientes del joyero de la Reina Letizia o a otros que guarda en el suyo propio, la Princesa sorprendió con un par de pendientes que hasta ahora no se le habían visto. Además, al igual que su madre, esta vez lució un pequeño ‘piercing’ con forma de bolita en la oreja izquierda.

Pocos días después, a mitad de esta semana, Leonor participaba en Leganés en una jornada sobre ciberseguridad. Un acto al que la Princesa acudió en solitario -la segunda vez en su vida hasta ahora y la tercera si se cuenta el compromiso que compartió con la Infanta Sofía el pasado verano en el Hayedo de Montejo- y en el que demostró su naturalidad y soltura.

Los Reyes y sus hijas en un acto solidario. / Gtres

En esta ocasión, Leonor además llevó un pequeño ‘earcuff’ en la parte superior de la oreja derecha, una clara prueba de que ya es toda una adolescente. Una vez más, la heredera apostó por los mismos pendientes que en su reaparición.

Unos pendientes que están cargados de significado. A pesar de que no se sabe desde cuándo forman parte del joyero de la Princesa y de si los ha elegido ella o se trata de un regalo, lo cierto es que estos pendientes tienen un importante vínculo.

Leonor
La Princesa con los pendientes. / Gtres

Se trata de una joya de la firma Folli Follie, una de las marcas preferidas de la Reina Sofía y que además, es de origen griego. Unos pendientes de oro largos rematados con forma de estrella con un toque muy juvenil. Leonor no es la primera en apostar por joyas de esta marca de origen griego, sino que también la propia doña Letizia ha lucido joyas de Folli Follie, en concreto, pendientes también.

La marca, creada en el año 1982 ha atesorado un importante éxito en diferentes países, con casi quinientos puntos de venta. Su éxito de basa en diseños originales, colecciones versátiles y divertidas a un precio asequible. Rostros conocidos como Tamara Falcó han sido imagen de esta firma.

De momento, no ha trascendido de si ha sido una coincidencia o si, en realidad, los pendientes son un regalo de la Reina Sofía o una forma de hacer un guiño a su abuela, con quien por ahora no se ha visto a Leonor desde su llegada a Madrid -no así con la madre de doña Letizia, a cuya fiesta de cumpleaños acudió nada más regresar-.

No es la primera vez que la Princesa sorprende estrenando pendientes diferentes a lo que hasta la fecha nos tenía acostumbrados. El pasado verano, durante su estancia en Palma de Mallorca, Leonor estrenó unos pendientes elaborados por la Asociación de Hiperplasia Suprarrenal Congénita, que le envió el par a la Reina.

Mientras que Leonor sí que innova en este aspecto, la que se resiste a hacerse los agujeros de las orejas es la Infanta Sofía que, a punto de cumplir dieciséis años, todavía no ha lucido pendientes.

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