La boda de Leopoldina de Liechtenstein el día de San Valentín: lujo silencioso en Portugal
La princesa se ha casado con el discreto empresario Bruno Walter
Leopoldina es hija del príncipe Gundakar de Liechtenstein y de la princesa María de Orleans
El lujo silencioso se ha apoderado de la boda de Leopoldina de Liechtenstein, la princesa que se ha casado este fin de semana, durante el día más romántico del año: San Valentín. A pesar de la importancia que rodea a este acontecimiento, el evento se ha desarrollado dentro del habitual hermetismo que rodea a esta Casa Real.
La hija del príncipe Gundakar se ha dado el «sí, quiero» con un empresario llamado Bruno Walter que tiene mucha repercusión en el mundo financiero. No obstante, este último también es bastante discreto, así que huye de la crónica social e intenta no despertar el interés de los medios. Sin embargo, estamos delante de un enlace destacado, así que a continuación vamos a analizar los detalles más curiosos.
Un vestido sencillo y muy elegante

Leopoldina de Liechtenstein en su boda. (Foto: Gtres)
Leopoldina forma parte de una de las familias reales con más dinero de Europa, pero nunca ha sido ostentosa y no ha cambiado para pasar por el altar. Por ese motivo, no es de extrañar que se haya decantado por un vestido confeccionado en satén blanco, con un diseño limpio, sobrio y sin bordados llamativos. La parte superior se ajustaba al cuerpo hasta la cadera y después caía con una falda de vuelo suave.




Leopoldina de Liechtenstein en su boda. (Foto: Gtres)
La princesa ha llevado un escote cerrado, mangas francesas y un velo que aportaba un toque tan sofisticado como elegante. La prensa de Liechtenstein ha analizado esta boda y han resaltado que no es extraño que no haya llevado ninguna tiara, pues en otras apariciones también ha apostado por la discreción. Esto no quiere decir que el look sea accesible, de hecho, su vestido nupcial no está al alcance de todos los bolsillos.
¿Quién es la familia de Leopoldina?
Como era de esperar, la boda de la princesa se ha llenado de rostros influyentes: empresarios, aristócratas y millonarios que siempre huyen del foco, pero que están ahí, en un puesto importante. Leopoldina es hija del príncipe Gundakar de Liechtenstein y de la princesa María de Orleans, así que tiene un papel institucional, pero sí está estrechamente vinculada al principado. Es más, disfruta de una relación perfecta con su familia y cuenta con una reputación excelente, tanto dentro como fuera de Liechtenstein.




Leopoldina de Liechtenstein con su marido. (Foto: Gtres)
Debido a la repercusión de Leopoldina, la Casa Real emitió un comunicado anunciando su enlace matrimonial, pero su compromiso y noviazgo con Bruno Walter se ha desarrollado en la más estricta intimidad. Para comprender la importancia de esta boda hay que resaltar que la novia está emparentada con la familia Orneals por parte de su madre. Es decir, por ambos lados cuenta con un linaje destacado.
Los Liechtenstein siempre han tratado a la prensa de una manera excelente. Como sucede con todas las familias reales, ha habido algún que otro percance público, pero ningún escándalo que haya cruzado fronteras ni haya dejado huella a nivel institucional. La única objeción es que son sumamente prudentes, de ahí que las fotos de la boda de Leopoldina, firmadas por la agencia Gtres, hayan despertado tanta curiosidad.