De carpintero a mito del cine y de La Habana a Hollywood: Mario Casas y Mariela Garriga sin secretos
Mario Casas y Mariela Garriga visitan 'El Hormiguero' para presentar 'Zeta'
Casas llega en un momento de madurez profesional tras consolidarse como uno de los actores más importantes del cine español
Garriga, por su parte, continúa su ascenso internacional tras participar en grandes producciones de Hollywood

Esta noche, El Hormiguero recibe a dos rostros que representan dos caminos distintos hacia un mismo objetivo: consolidarse en la élite de la interpretación. Mario Casas y Mariela Garriga visitan el espacio de Pablo Motos para presentar su nueva película, Zeta, un thriller de acción y espionaje que promete mantener al espectador en tensión. Pero más allá de este estreno, su presencia en el programa se perfila como una oportunidad perfecta para repasar sus trayectorias, sus vidas personales y el momento profesional que atraviesan, marcado por la madurez, la ambición y la proyección internacional.
En el caso de Mario Casas, su historia es la de una evolución constante. Nacido en A Coruña en 1986, creció en el seno de una familia humilde y numerosa, un entorno que ha marcado profundamente su forma de entender la vida y el trabajo. Antes de alcanzar la fama, trabajó como carpintero junto a su padre, una etapa que suele recordar como clave en la construcción de su carácter. Su salto a la interpretación llegó primero a través de la televisión, pero fue con series como Los hombres de Paco y, sobre todo, con el fenómeno cinematográfico de Tres metros sobre el cielo cuando se convirtió en un ídolo de masas.

Mario Casas y Mariela Garriga en el estreno de ‘Zeta’. (Foto: Gtres)
Sin embargo, lejos de acomodarse en ese éxito juvenil, Casas ha construido una carrera basada en la reinvención. Ha transitado por distintos géneros y registros, desde el thriller hasta el drama histórico, demostrando su versatilidad en títulos como Grupo 7, Palmeras en la nieve o El fotógrafo de Mauthausen. Su consagración definitiva llegó con el Goya por No matarás, un reconocimiento que avaló su evolución hacia papeles más complejos. En los últimos años, además, ha ampliado su faceta profesional debutando como director, lo que evidencia su inquietud creativa y su deseo de controlar también el relato detrás de las cámaras.
En el plano personal, Mario Casas siempre ha mantenido un fuerte vínculo con su familia, especialmente con sus hermanos, algunos de los cuales también han seguido caminos ligados al mundo artístico. Su vida sentimental ha ocupado titulares en numerosas ocasiones, aunque él ha intentado preservar cierta discreción. En la actualidad, mantiene una relación con Melyssa Pinto, con quien ha optado por llevar un noviazgo alejado de los focos pese a haber confirmado públicamente su historia tras meses de rumores




Mario Casas en el estreno de ‘Zeta’. (Foto: Gtres)
Por su parte, Mariela Garriga representa una historia de superación y proyección internacional. Nacida en La Habana en 1989, su infancia estuvo marcada por momentos difíciles, como la enfermedad de su madre, que la obligó a asumir responsabilidades desde muy joven. Ese contexto forjó una personalidad fuerte y resiliente que ha sido clave en su trayectoria. Sus primeros pasos en el mundo artístico llegaron a través del baile y el modelaje, pero pronto descubrió su vocación por la interpretación.
Su carrera dio un giro decisivo cuando se trasladó a Italia y posteriormente a Estados Unidos, donde se formó en prestigiosas escuelas como The Actors Studio. Desde entonces, ha trabajado en producciones europeas y estadounidenses, participando en series como NCIS o Law & Order, y en películas que le han abierto las puertas de Hollywood. Su gran salto llegó con la saga Misión Imposible, donde compartió pantalla con Tom Cruise, consolidándose como uno de los rostros emergentes del cine de acción.
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Más allá de su carrera, Garriga también destaca por su inquietud creativa: escribe, produce y prepara nuevos proyectos, además de haber manifestado su deseo de influir positivamente a través de su trabajo. En el ámbito personal, mantiene una relación estable con su marido, el empresario italiano Stefano Mongardi, con quien comparte una vida entre distintas ciudades como Los Ángeles, Milán y Madrid.