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Así es Graceland, la icónica casa de 23 habitaciones que fue el gran refugio de Elvis Presley

Elvis Presley falleció el 16 de agosto de 1977 víctima de una arritmia cardíaca

Lisa Marie Presley fue la única hija de Elvis Presley fruto de su relación con Priscilla Wagner

Graceland y Elvis Presley. (Fotos: Gtres)
Graceland y Elvis Presley. (Fotos: Gtres)
  • Ana Hevia
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Elvis Presley es uno de los cantantes más afamados del panorama mundial. Su exitosa y reconocida carrera ha generado temas que se han convertido en auténticos himnos para la sociedad, entre los que despuntaron Burning Love o A Little Less Conversation. Durante toda su existencia, el intérprete ha encontrado su particular refugio en Graceland. Una mansión situada en la ciudad estadounidense de Memphis, en el estado de Tennessee, y que durante sus años de vida se ha ocupado de hacer a su estilo con detalles. Algo que hoy en día los fanáticos pueden admirar gracias a que se ha transformado en un museo.

Este espacio es visitado cada año por un total aproximado de 600.000 personas. Con estos datos se ha posicionado como la segunda casa más visitada de los Estados Unidos, solo por detrás de la Casa Blanca, la residencia oficial del presidente del país. De todas formas, no todo está abierto al público. Algunas habitaciones situadas en la parte superior del inmueble que albergaban su dormitorio, el baño y el despacho, continúan siendo de carácter privado. Pero sí que han trascendido fotografías que revelan que en su oficina contaba con un cómodo sillón de cuero, una gran mesa, una lámpara de pie, una pecera rectangular y un teclado.

La oficina de Elvis en Graceland. (Foto: Gtres)

La oficina de Elvis en Graceland. (Foto: Gtres)

Tal y como deslizan los visitantes más curiosos, en cada rincón de Graceland todavía se puede oler el aroma del artista. Cada esquina, cada detalle y el grueso de la ornamentación fueron elegidos minuciosamente por él y, tras su muerte, su viuda Priscila se encargó de rematar algunas estancias y de redecorar otras. Una espectacular residencia cuyo precio en 1957 fue de 100.000 dólares y que en la actualidad ascendería a cien millones de la misma moneda. Analizamos uno a uno los rincones de este escenario.

Jungle Room, la habitación jungla, en Graceland. (Foto: Gtres)

Jungle Room, la habitación jungla, en Graceland. (Foto: Gtres)

Así es el interior de Graceland

La que fuera la fortaleza de Elvis Presley atesora numerosos bienes del compositor. Ciñéndonos a las imágenes de la web oficial, la casa-museo es recargada, barroca y con un marcado acento ostentoso que podría llegar a catalogarse como estética kitsch. Los hay que salen fascinados, otros horrorizados por la línea que predomina. Elementos dorados, arcos y columnas, vidrieras multicolor, grandes espejos, lámparas de araña compuestas de cristales y muchas cortinas de suelo a techo son algunos de los detalles que marcan la vivienda. Un gran piano de cola preside una de las estancias de la casa que, previsiblemente, es uno de los salones principales de la mansión. En la sala contigua hay otra zona de descanso con un sofá y dos sillones a juego en tono claro, una lujosa chimenea y un aparador rústico de madera.

Una de las estancias de Graceland. (Foto: Gtres)

Una de las estancias de Graceland. (Foto: Gtres)

Cuenta con un total de 23 espacios, entre los que destacan 8 dormitorios y la conocida Jungle Room. Una estancia construida con muros de piedra natural, moqueta verde que recuerda al césped, una cascada que traslada a la naturaleza y una potente decoración vegetal que se convirtió en uno de los estudios de grabación del legendario cantante y donde creó gran parte de su último proyecto musical, Moody Blues. De la misma manera, en medio de las numerosas habitaciones se encuentra una que se diseñó especialmente para jugar a raquetball, una disciplina de la que era muy aficionado. En otra, disfrutaban de un billar sobre el que ahora reposa un cartel con la frase «Please, do not touch».

El billar de Elvis Presley en Graceland. (Foto: Gtres)

El billar de Elvis Presley en Graceland. (Foto: Gtres)

La sala de la televisión era una de las más recurrentes de Elvis, que pasaba muchas horas visualizando los tres monitores de los que disponía. Otra de ellas se transformó en un auténtico espacio de exposiciones donde las paredes sostenían los discos de oro que ganó en vida el intérprete, los Grammys y algunos de sus trajes más icónicos. El famoso Stutz Blackhawk negro, el último coche que condujo, no ha cambiado de dueños. Continúa siendo parte de su legado junto a más de 30 vehículos de colección que están estacionados en Graceland.

La sala de cine de Graceland. (Foto: Gtres)

La sala de cine de Graceland. (Foto: Gtres)

Tal es el amor que sentía Elvis Presley por su morada que, para nunca irse de ella, ordenó construir un cementerio particular donde descansan, a su lado, su madre Gladys, su padre Vernon, su abuela Minnie Mae, su hija Lisa Marie y su nieto Benjamin.

El cementerio de Graceland. (Foto: Gtres)

El cementerio de Graceland. (Foto: Gtres)

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