La hermana de doña Sofía ha fallecido en Madrid a los 83 años. Llevaba un tiempo arrastrando algunos problemas de salud. Apasionada de la música, discreta y familiar, Irene de Grecia se instaló en España tras muerte de la reina Federica. Ha sido siempre uno de los mayores apoyos de la Reina Sofía y una de sus pocas personas de confianza. Su muerte deja un gran vacío en la vida de la madre de Felipe VI, que ya tuvo que afrontar el fallecimiento de su hermano, el rey Constantino de Grecia, en enero de 2023.
Pilar del Castillo, ex ministra durante el gobierno de José María Aznar, atraviesa uno de los momentos más complicados. Su ex marido, el historiador Guillermo Gortázar Echevarría, ha fallecido a los 74 años tras una larga enfermedad. Un varapalo para la que fuera ministra de Educación, Ciencia y Deportes, que también formó parte del PRD -Partido Reformista Democrático-, pese a que ya no estaban casados -ya que en el acuerdo de divorcio él se quedó con la casa, pero Pilar pudo disfrutar del palacio histórico construido en 1570 en la localidad extremeña de Trujillo-.
La princesa Mette-Marit de Noruega no tiene compromisos previstos en las próximas semanas. La casa real no ha anunciado ninguna cita oficial para la esposa del príncipe Haakon, que se encuentra convaleciente de la enfermedad que padece. Los médicos están estudiando la posibilidad de un trasplante de pulmón, aunque todavía no se ha confirmado. No ayuda a su estado el próximo juicio a su hijo mayor, que podría acabar en prisión.
El monarca siempre ha tenido una relación muy especial con su madre, a la que ha apoyado en sus momentos más complicados. Lo vimos hace unos días, cuando la acompañó a París al funeral de la princesa Tatiana Radziwill. Esta misma semana se ha conocido el empeoramiento del estado de su hermana, Irene de Grecia. A continuación, todos los detalles.
Aprovechando sus vacaciones de Navidad en Noruega, la princesa Ingrid Alexandra compartió un almuerzo con su hermano mayor, Marius Borg. El joven tendrá que enfrentarse a los tribunales en apenas unas semanas. El hijo de Mette-Marit está acusado de cargos de gravedad y podría acabar en prisión. La casa real ha intentado mantenerse al margen del caso, pero es complicado desvincularse a nivel personal.