Historia
Historia de España

Ni los aragoneses lo saben, pero en el siglo II Zaragoza fue el mayor imperio fluvial del Imperio Romano en España

  • Manuel Morera
  • Periodista y fundador del pódcast V9, el programa de F1 más escuchado de España. Universidad de Valencia y Radio 3. Anteriormente en ElDesmarque, Levante TV y Las Provincias.

Muchas ciudades europeas pueden presumir de tener yacimientos arqueológicos del Imperio Romano, pero pocas pueden decir que fueron una de sus urbes más importantes. Por ejemplo, Zaragoza tiene ese honor gracias a la relevancia que tuvo en el siglo II con el Ebro.

Y es que lo cierto es que Zaragoza no siempre vivió de espaldas al agua, sino que el Ebro fue fundamental para el desarrollo de Caesaraugusta como una gran vía comercial que conectaba el interior de Hispania con el Mediterráneo.

Gracias a ello, en los siglos I y II, la Zaragoza romana vivió su gran momento urbano y comercial. Y buena parte de ese poder se explica por un puerto fluvial que llegó a ser uno de los más importantes de la Hispania romana.

El puerto romano que convirtió a Zaragoza en una potencia fluvial de España en el siglo II

Por todos es sabido la conexión especial que tiene Zaragoza con la Antigua Roma, pero no tantos conocen que fue una de las urbes más relevantes de la Hispania romana.

El Puerto Fluvial de Caesaraugusta estaba junto al foro, en el entorno de la actual plaza de San Bruno. Sus restos se conservan bajo los edificios de la zona y permiten entender una parte bastante desconocida de la ciudad.

El puerto no era un simple embarcadero, ya que daba continuidad a los pórticos del foro y abría la vida administrativa, económica y comercial de Caesaraugusta hacia la ribera del Ebro.

Y es que Zaragoza no sólo tenía teatro, termas, foro y murallas. También contaba con una infraestructura portuaria pensada para mover mercancías, recibir productos y distribuirlos por el valle.

El Ebro era entonces navegable desde Vareia, la actual Logroño, hasta el Mediterráneo. Eso convertía a Caesaraugusta en un punto privilegiado porque estaba en mitad de una ruta fluvial capaz de unir el interior peninsular con la costa y, desde allí, con Roma.

Qué mercancías movía Zaragoza por Hispania durante el Imperio Romano

El puerto funcionaba como un gran centro redistribuidor por el que circulaban productos del interior, como trigo, hierro, madera, pieles o lino, pero también mercancías llegadas desde la costa.

Entre esos bienes aparecían vino, mármoles, joyas, salazones y cerámicas. Es decir, Caesaraugusta no era una ciudad aislada en el valle, sino un nodo comercial conectado con rutas de largo alcance.

Hay que tener en cuenta que el puerto ocupaba parte de la orilla derecha del Ebro, en una zona de aguas más tranquilas, recta y resguardada después del puente romano que se situaría aproximadamente donde hoy está el puente de Piedra.

Eso fue fundamental para que Zaragoza no dependiera únicamente de su trazado urbano o de su condición administrativa, sino que tuviera capacidad para transformar el Ebro en una arteria económica.

Los restos que confirman la importancia del puerto fluvial de Caesaraugusta en al Antigua Roma

Por suerte en la plaza de San Bruno se puede visitar el museo donde se conservan los restos arqueológicos del puerto fluvial de Caesaraugusta. Lo que mejor se ha mantenido es la escalinata que daba acceso desde los muelles.

También se conserva la huella de un edificio monumental con vestíbulo porticado. Su función era conectar la orilla del río con la zona pública de la ciudad, de forma que el tránsito de personas y mercancías quedara integrado en la vida urbana.

El conjunto se levantó entre finales del siglo I antes de Cristo y comienzos del siglo I después de Cristo. En época posterior, durante los siglos I y II, Caesaraugusta alcanzó su mayor esplendor con grandes obras públicas y una intensa actividad económica.