Los okupas de El Cañaveral se victimizan tras entrar ilegalmente en 12 casas: «Nos tratan como a animales»
Una empresa de desokupación ha logrado desalojar seis viviendas okupadas
El problema de la okupación en El Cañaveral es una lacra que sufren muchos vecinos de este barrio residencial en el distrito de Vicálvaro. Ahora bien, compartir edificio con 12 pisos okupados no es el único calvario que están teniendo que pasar: los okupas, aparte de vivir gratis, también se victimizan y protestan al sentirse rechazados por los habitantes legales de la zona. «Nos tratan como a animales», denuncia una okupa a este medio.
Este hecho, que resulta surrealista, produce hastío entre los residentes del barrio, que lamentan que se produzca este fenómeno cerca de sus casas. «Entregar las viviendas sin haber puesto seguridad y que luego se ocupen pues destruyes un barrio. Aquí viven miles de personas que honradamente pagan su alquiler y su hipoteca y esto lo destroza todo», denuncia un hombre al ser preguntado por este medio mientras se escuchan gritos de «¡fuera okupas!» desde el recibidor de la urbanización Living Cañaveral, uno de los residenciales más afectados por este tipo de delincuencia.
Son las 14:00 horas y el ambiente en el barrio comienza a caldearse. La presencia de una empresa de desocupación anima a los vecinos que, hartos de los okupas, aplauden e increpan cuando uno de ellos sale por la puerta a la calle. Una de estas personas reprendidas es Yasmin, una okupa que vive con su hijo menor y que accede a contestar a OKDIARIO. «Me han estafado» asegura a este medio. Preguntada sobre si no sabía que era una estafa responde que la necesidad no le hizo pensar en eso: le urgía entrar en una vivienda. Sin embargo afirma que se va a ir, algo que finalmente cumple tras ser desalojada este mismo lunes por la empresa de Serviokupas.
Precisamente esta organización ha logrado desalojar seis de las 12 viviendas que en un primer momento fueron okupadas en el residencial Living Cañaveral. La clave para este desenlace ha sido la oferta de 2.000 euros a cada okupa para que se vayan, una cantidad que ha sido ofrecida por la propietaria de los pisos con la mediación de Serviokupas. Los otros seis okupas continúan en el edificio al haber rechazado el dinero. Consideran que es muy poca cantidad para irse de allí.
Tensión entre los vecinos y los okupas
La tensión entre los residentes legales y los okupas tuvo su punto álgido el pasado viernes cuando uno de los vecinos casi llega a las manos con una de estas personas que habían entrado en uno de los pisos de forma irregular. OKDIARIO fue testigo de este durísimo enfrentamiento que acabó con el vecino detenido en comisaría.
Ahora bien, los ánimos todavía no se han calmado pues este mismo lunes ha tenido lugar una protesta vecinal frente al edificio okupado al grito de «¡fuera okupas de nuestros barrios!», una consigna que han acompañado con pancartas y cacerolas. «No nos iremos de aquí hasta que se vayan», han defendido.
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