La gestión del coronavirus pone en riesgo el futuro del Gobierno: Sánchez pierde el apoyo de PNV y ERC
El Ejecutivo ya ha descartado presentar los presupuestos de este año y el cabreo de sus socios preferentes hacen peligrar los de 2021, lo que le dejaría sin aire
Coronavirus España hoy: Última hora y cifras en directo de los contagiados y muertos por Covid-19
La gestión de la crisis del coronavirus amenaza con poner punto y final al Gobierno socialcomunista antes de lo previsto. La unilateralidad con la que está actuando el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, así como los errores de detección, prevención y resolución de la crisis, está poniendo al límite la relación del Gobierno con sus principales socios de investidura. el PNV, ERC y EH Bildu, que se comprometieron a dar estabilidad, ya ni lo garantizan ni lo priorizan.
La primera prueba de esa debilidad se puede ver en cuestión de días. Sánchez se plantea retrasar la convalidación de los reales decretos ley sobre las medidas económicas aprobadas el domingo para ganar tiempo. Tiene hasta un mes. Y es que ahora no cuenta con los votos suficientes para su convalidación en el trámite parlamentario.
Lo que ya se da por perdido en Moncloa son los Presupuestos de este año 2020, que pretendían aprobar antes de acabar el verano. En una de las múltiples comparecencias durante la crisis, Sánchez anunció que presentaría unos Presupuestos de recuperación por los que pedía el apoyo explícito de todo el arco parlamentario. Incluso levantó el veto a Santiago Abascal y le llamó.
La oposición parecía abierta a negociar una salida conjunta a la mayor crisis que ha vivido España. Pero la lealtad que le planteaban PP, Vox y Ciudadanos la ha roto Pedro Sánchez tomando decisiones sin consultar. Ya no hay confianza en él, aseguran en varios partidos.
La gota que colmó el vaso fue la aprobación del Real Decreto que paralizaba la producción no esencial días después de lograr el apoyo casi unánime en la prórroga del estado de alarma. En ese pleno Sánchez afirmó que no entraba en sus planes adoptar esa medida. Pero una vez más mintió. Como mintió la noche del viernes de la semana pasada, por teléfono, cuando garantizó al PNV que no se iba a paralizar la producción. La operación ya estaba en marcha, la había decidido él solo y la conocían muy pocos.
Tras el anuncio de la medida, el lehendakari, Iñigo Urkullu, que había mantenido una posición leal hasta el momento, criticó abiertamente al presidente y le acusó de haberlos engañado. Esa infidelidad provocó que los nacionalistas vascos pasaran de las palabras a los hechos. El martes abandonaron al PSOE y se unieron al PP para reclamar, en el Senado, la convocatoria de la Comisión General de Comunidades Autónomas para debatir sobre el coronavirus.
Superada la crisis, algo que puede ocurrir a principios de verano, el Gobierno se pondrá manos a la obra para presentar unos nuevos presupuestos para 2021. Eso si la división interna no ha hecho estallar antes el gabinete de Sánchez. El Ejecutivo tendrá que garantizarse los apoyos para aprobar esas cuentas entre octubre y noviembre si no quiere que, a principios del año que viene, los españoles tengan que volver a las urnas.
Lo último en España
-
La AEMET avisa: llega el diluvio del verano con 48 horas de tormentas y granizo en España
-
Caos en Ceuta: tensión y peleas entre los menores que hacen cola ante la comisaría para no ser devueltos a Marruecos
-
Marlaska deja a los guardias civiles de Ceuta y Melilla sin vacaciones ni permisos «en vez de enviar más refuerzos»
-
Un hombre increpa a gritos a Elías Bendodo en un acto del PP en Barcelona
-
El PSOE de La Rinconada gastó 1,2 millones en un solar en Chipiona para un hotel que nunca construyó
Últimas noticias
-
Terremoto en Colombia, en directo: número de muertos, desaparecidos, edificios derrumbados y personas atrapadas tras el seísmo de magnitud 7,4
-
Jaume Giró, la última víctima
-
Oficial: Ronald Araújo jugará cedido en el Liverpool
-
Un terremoto de magnitud 7,4 sacude Colombia y deja más de 111 muertos y al menos 87 heridos
-
Valérie Tasso, sexóloga: «El verano nos vende una promesa de plenitud permanente que rara vez coincide con la realidad»