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Economía
PENSIONES

La Seguridad Social lo confirma: cambios en la incapacidad permanente en España, ahora pedirla va a ser más duro

La Seguridad Social ha introducido cambios en la incapacidad permanente

La Seguridad Social ha introducido recientemente algunos cambios que tienen que ver con la pensión de incapacidad permanente. A partir de este 2026, el INSS aumentará el control sobre estos pensionistas y también tendrá un mayor control de las revisiones, llegando incluso a proceder al acceso a la pensión a los que no puedan acreditar su incomparecencia. Consulta en este artículo todo lo que debes saber sobre los cambios que han llegado con la incapacidad permanente.

La Seguridad Social hizo un gasto récord en marzo de 14.307 millones de euros en las 10.463.537 pensiones que fueron a parar a 9,46 millones de personas. A las pensiones de incapacidad permanente se fueron un total de 1.329,8 millones, siendo la tercera pensión contributiva en la que más se gastó, por detrás de la pensión de jubilación (10.474,4 millones de euros) y de viudedad (2.280,4 millones). La pensión media de incapacidad permanente se sitúa en torno a los 1.200 euros y la reciben más de un millón de españoles en su modalidad parcial, total, absoluta y de gran invalidez.

Acerca de la pensión de incapacidad permanente, la Seguridad Social ha introducido en los últimos meses una serie de cambios que están recogidos en la Ley 2/2025, de 29 de abril. Esta norma tiene como objetivo incentivar a que las personas que tienen una incapacidad puedan seguir en la empresa en un puesto adaptado y aumentar el control sobre la incapacidad absoluta, que libera a toda persona de realizar una actividad laboral.

Así que, de primeras, esta norma elimina la extinción automática del contrato de una persona que sea declarada en situación de incapacidad permanente total, absoluta o de gran invalidez. La empresa tendrá prohibido despedir de forma automática a este pensionista, que tendrá derecho a reclamar su puesto adaptado. Solo se podrá despedir cuando no se pueda adaptar el puesto por razones económicas o de organización, no sea posible reubicar al trabajador en otro puesto o que la misma persona se niegue a un cambio en el puesto de trabajo.

Cambios en la incapacidad permanente

El objetivo de esta nueva norma es que la pensión de incapacidad permanente absoluta sea lo último a lo que recurrir y por ello se aumentará el control sobre los beneficiarios de esta pensión y las revisiones que tienen que hacer periódicamente para renovar su incapacidad. Todo con el objetivo de poder detectar posibles incompatibilidades y verificar que la incapacidad es absoluta.

La Seguridad Social se guardará el derecho a revisar en cualquier momento la situación del beneficiario y también podrá suspender el acceso a la pensión de las personas que no acudan a una revisión médica programada sin justificación. La pensión también podrá ser retirada o suspendida si se detectan incumplimientos o errores en la solicitud.

Así que, además de proteger a los beneficiarios de una incapacidad en su ocupación laboral, esta nueva norma llega para aumentar el control y poner el foco en las revisiones médicas de las personas que hoy en día reciben una prestación por no poder desarrollar una actividad laboral. Este control sobre los beneficiarios se realizará hasta que lleguen a la edad ordinaria para acceder a una pensión de jubilación.