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La pugna entre sindicatos y WiZink apunta a un ERE de unas 150 personas

Wizink, el banco especializado en tarjetas de crédito controlado por el fondo Varde Partners, anunció a mediados del mes de octubre su intención de reorganizar su estructura, con lo que propuso a sus empleados la salida de unos 210 trabajadores, aproximadamente un 15% de la plantilla. Los sindicatos consideran la propuesta vaga e inespecífica, y han expresado a la entidad su intención de que no sean más de 100 los despidos. Fuentes sindicales han confirmado a OKDIARIO que lo más probable es que, finalmente, no se superen las 150 bajas.

El pasado 24 de octubre, WiZink Bank se reunió con varios sindicatos para informar de que las causas que aduce para iniciar un proceso de despido colectivo son organizativas, productivas y técnicas, pero no económicas. «Insiste en que esta decisión no persigue asegurar mayores beneficios pero sí la supervivencia de la empresa», explican desde CCOO.

En este sentido, facilitó a los sindicatos un documento ampliado en el que trataba de demostrar la necesidad de acometer esta reestructuración para continuar siendo competitivos en el negocio de las tarjetas de crédito. Sin embargo, los sindicatos consideran que esta documentación, en la que destaca la intención del banco de crear una nueva estructura de negocio con diez direcciones en vez de las ocho actuales, no es suficiente. 

«En CCOO manifestamos que las razones facilitadas por el banco son vagas e inespecíficas, por lo que insistimos en la necesidad de que nos faciliten la documentación que, según ellos, justifica la decisión de despedir a más de 100 trabajadores y trabajadoras. La empresa responde que esta documentación se entregará en la primera reunión del periodo oficial de consultas», señalan desde el sindicato, desde donde hablan de una «desmesurada carga de trabajo que sufre la plantilla en la actualidad».

Según el Acuerdo suscrito por WiZink con CCOO y UGT, la integración de la plantilla de Barclaycard no supondría despidos, y estimaban que finalizaría en junio de 2018. CGT, que no firmó dado que la empresa «incumplía reiteradamente todos sus acuerdos», cree que «la única reorganización razonable que hace falta es despedir a los directivos que no han sabido adaptar ya la empresa a estas alturas».

Desde la entidad simplemente confirman que «la compañía está actualmente en proceso de negociación con los representantes de los trabajadores y hasta que no finalicen dichas negociaciones, no se conocerán los detalle».

Wizink, actualmente, ha tenido unos ingresos de 110 millones de euros en 2017 y gestiona unos cerca 3.000 millones en saldos de tarjetas de crédito en España y Portugal, además de unos cuantos millones en cuentas de ahorro y depósitos.