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Economía
opinión

Sólidas relaciones transatlánticas con los EEUU

Las relaciones entre los Estados Unidos y España tienen unas raíces históricas muy profundas

El prestigioso Foro de la Nueva Economía nos acaba de dar la oportunidad de conocer de primera mano en Madrid, al nuevo Embajador de los EEUU en el Reino de España. Un orgulloso cubano de nacimiento, de la provincia de Oriente, con antepasados canarios que huyendo del comunismo dejó la Isla con 17 años, con mucha esperanza y únicamente cinco dólares en sus bolsillos. Desde entonces ha desarrollado con un gran éxito su labor profesional en el sector sanitario y asistencial.

Escuchar su impresionante testimonio personal y convicciones han sido muy útiles para saber que Trump ha designado en España un representante que nos respeta y que conoce nuestro país. Además, es un especialista en reconstruir relaciones, algo indispensable en el momento polarizante que vivimos en la actualidad.

Las relaciones entre los Estados Unidos y España tienen unas raíces históricas muy profundas que se remontan al siglo XVIII. Las dos naciones establecieron sus relaciones diplomáticas formales en el año 1783, poco después de la independencia de los EEUU. Recordemos que España jugó un papel determinante de apoyo a las colonias rebeldes contra la Corona de Inglaterra destacando en este proceso la insigne figura de Bernardo de Gálvez.

Como señaló el diplomático en su conferencia, no solo hay que sentirse orgulloso para defender un pasado en común, sino que hay que dedicar recursos y esfuerzos para construir el futuro a través de la claridad, el liderazgo y la determinación, ahora además que se cumple el 250 aniversario de la independencia de los EEUU.

A lo largo del siglo pasado, especialmente tras nuestra Transición a la democracia, los lazos se fortalecieron con la adhesión de nuestro país a la OTAN en 1982 y la firma de los acuerdos de defensa conjunta que permitieron el uso de bases militares como las de Rota y Morón por parte de fuerzas armadas estadounidenses, un hogar para más de 7000 familias desde hace décadas.

Estos pilares de cooperación en seguridad, comercio e inversión han definido una fecunda y fructífera relación entre dos aliados estrechos, aunque es cierto que se trata de una relación que no está exenta de tensiones puntuales que han sido potenciadas por razones electorales en los últimos meses.

En los ámbitos económico y cultural, los vínculos son particularmente robustos. Estados Unidos es uno de los principales inversores extranjeros en España, más de 116.900 millones de euros, con miles de empresas estadounidenses generando más de 70.000 empleos. Los principales sectores de actividad son la tecnología, logística. farmacéutica y salud, finanzas y consultoría, consumo y turismo.

El comercio bilateral es fluido, en 2024, EEUU importó alrededor de 21.300 millones de dólares de España y exportó 24.700 millones. España tiene la posición 11 entre los inversores en los EEUU.

Millones de turistas estadounidenses visitan España anualmente, y programas educativos como Fullbright fomentan numerosos intercambios culturales. Ambas naciones comparten valores democráticos y cooperan en foros multilaterales, aunque son visibles las diferencias políticas que han puesto a prueba esta relación.

Los cuatro pilares que el embajador Benjamín León Jr. de 81 años desgranó en su intervención ante un numeroso público hacen referencia al fortalecimiento de la seguridad colectiva, al incremento de las relaciones comerciales entre nuestros países, a los desafíos estratégicos entre los EEUU y China y finalmente al desarrollo de una mayor colaboración con foco en Latinoamérica.

Con respecto al primer punto, nos ha recordado que en materia de seguridad y defensa Europa tiene que completar sus compromisos. La defensa de las libertades requiere fortaleza y la fortaleza, una preparación previa. Europa debe estar preparada para defenderse y los EEUU van a estar de nuestro lado, según sus palabras.

En segundo lugar, la relación económica entre nuestros dos países debe ser fuerte y cada vez más justa en un comercio conjunto que ronda ya los 67.000 millones de euros. La prosperidad requiere una reciprocidad algo que está recogido en el vigente acuerdo entre la Unión Europea y los EEUU.

Con respecto al tercer punto, los desafíos de las relaciones entre China y nuestros países, destacó la protección a la innovación, la propiedad intelectual y los valores democráticos. Uno tiene que saber que socio elige.

Finalmente, en el campo de la profundización de nuestra colaboración en las acciones en Latinoamérica, como castellano parlante nos indicó lo que nos une, el idioma, la cultura y la historia.

Un compromiso conjunto para apoyar la libertad, la democracia, la estabilidad y la prosperidad en la zona. Se centró en la situación de Venezuela tras la detención de Maduro por la DEA por causas relacionadas con el tráfico de drogas y la de su Cuba natal. Hoy la Isla de Cuba se encuentra sin energía y sin recursos básicos, protagonizando la imagen de un verdadero estado fallido en colapso social y económico ante nuestros ojos y con la imputación de Raúl castro por asesinato. Los EEUU han ofrecido una ayuda para la población de 100 millones de dólares con la condición que sea canalizada por la iglesia y no por el gobierno de la dictadura que todo lo gestiona a través de GAESA, su brazo económico militar dominado por las élites y de espaldas a la población. Y lo hace teniendo muy cerca de la Isla uno de sus grandes portaviones.

El hecho cierto es que el retorno de Trump a la presidencia de los EEUU en el año 2025, ha marcado un punto de inflexión con mayores tensiones políticas que se trasladan en afirmaciones contundentes no siempre afortunadas. Las claras diferencias ideológicas entre el gobierno de Sánchez y la Administración Trump se han hecho evidentes muy rápidamente y han avivado el fuego verbal.

Desde el inicio de la legislatura, Trump criticó públicamente el bajo gasto en defensa de nuestro país, por debajo del 2% del PIB recomendado por la OTAN y exigió un incremento drástico de la cifra, un 5% que se acordó públicamente en la reunión de la OTAN en la Haya. Los responsables de la diplomacia española respondieron defendiendo nuestra soberanía en este tipo de decisiones, cambiando el planteamiento para pasar a hablar de la plena cobertura de las capacidades comprometidas en la OTAN. Una explicación detallada de la que fui testigo en mi visita al contingente de la legión, un millar de militares desplazados en Eslovaquia bajo el paraguas de la OTAN, en el marco del curso de defensa nacional del CESEDEN.

Y es que este es uno de los puntos más conflictivos en los últimos dos años, la contabilización del gasto militar junto con la disponibilidad de las bases españolas. El Gobierno de España ha mantenido una postura cautelosa y poco generosa ante las operaciones militares unilaterales del ejército de los EEUU. Las imponentes bases de Rota y Morón, son espacios claves para la proyección estadounidense tanto en el Mediterráneo, como en África y en el Golfo, y por razones de cálculo electoral se han convertido en un visible foco de fricciones.

Trump ha acusado a España de aprovecharse del manto de seguridad de los EEUU sin facilitar el pleno uso de unas bases militares construidas por ellos. Esta crisis se ha agudizado en marzo de 2026 durante el conflicto bélico con Irán sobre el Estrecho de Ormuz. España rechazó públicamente la solicitud estadounidense de utilizar sus bases para operaciones contra Irán, condenando la acción como unilateral lo que encareció y complicó notablemente y desde el punto de vista logístico toda la operación militar que había sido diseñada contando con las bases y el espacio aéreo peninsular. Madrid cerró su espacio aéreo a los aviones estadounidenses involucrados en esas operaciones y reafirmó su posición, insistiendo en que las relaciones debían regirse por el derecho internacional y los acuerdos vigentes entre la Unión Europea y los EEUU.

Estas dos bases militares de uso conjunto, Rota y Morón, con origen en 1953 son uno de nuestros principales activos estratégicos desde el punto de vista de la geoeconomia y la negativa pone en cuestión nuestra lealtad en momentos críticos como el que se está viviendo. Solo señalar que acaba de renovarse dicho acuerdo de forma automática. Desde 2012 se autoriza el estacionamiento permanente de cuatro destructores AEGIS de la armada estadounidense en Rota, un sofisticado sistema de defensa contra misiles balísticos de la OTAN que nos permite neutralizar en su caso los que Irán podría lanzar hacia Europa con un alcance comprobado hasta Baleares o Cataluña. En la Base de rota también se produce el mantenimiento de cinco destructores de la clase Arleigh Burke de la US-Navy con empleo directo para 1000 personas y un presupuesto de más de 800 millones de euros, en lo que se conoce como el cuarto astillero de la Bahía de Cádiz.

Ante la imposibilidad de utilizar las bases, Trump respondió amenazando con dificultar todo el comercio bilateral, lo que generó además una escalada verbal. Las amenazas comerciales y filtraciones sobre las posibles sanciones, como la improbable suspensión de España en la OTAN han tensado la alianza atlántica. Europa en general respaldó a España, recordando que no existe un mecanismo para expulsar a un miembro de la OTAN.

Aunque el volumen comercial bilateral, alrededor de 47000 millones de dólares en 2025 sigue siendo significativo, las amenazas de aranceles y las posibles revisiones de la relación han generado un incremento de la incertidumbre económica.

A pesar de las tensiones señaladas, las relaciones entre los EEUU y España mantienen unos fundamentos sólidos que dibujan una gran resiliencia. Solo recordar el papel jugado por la estación de Rodrigo de Chavela en la reciente exploración espacial, Artemis 2, tras 60 años de historia de la NASA.

La interdependencia económica entre nuestras empresas y poblaciones, los lazos de defensa conjunta en el seno de la OTAN y la cooperación en áreas clave como la lucha anti terrorista, la inteligencia anti yihadista y la ciencia son una realidad cotidiana de la salud de las relaciones trasatlánticas entre nuestros países.