Enrique Riquelme es el aspirante a hacerse con la presidencia del Real Madrid en las elecciones de este domingo 7 de junio. El empresario alicantino es la única oposición que tiene hoy por hoy Florentino Pérez, con el que se bate este domingo por convertirse en presidente de la entidad madridista. El socio deberá elegir entre la continuidad del exitoso legado del actual mandatario o por un nuevo comienzo. Dos proyectos muy diferenciados y, como no podía ser de otra forma, muy enfrentados.
El de Riquelme apuesta por recuperar esos grandes fichajes. Basado en promesas electorales como las que en su día hiciera Florentino Pérez, el empresario alicantino presentó su candidatura bajo el lema Legado y futuro, que no puede ser más revelador. Rodrigo Hernández, Erling Haaland y Jürgen Klopp son los galácticos de este nuevo Real Madrid que promete el CEO de la energética Cox.
Para ese mandato al que aspira, se ha rodeado de figuras legendarias del Real Madrid, como son Raúl González, que sería su director deportivo; Fernando Hierro, que tendría el cargo de director de la cantera; de Iker Casillas o de Vicente del Bosque. Con ellos busca no sólo acaparar a parte del electorado madridista, sino formar un proyecto que garantice un futuro exitoso.
Dos apuestas muy fuertes
Riquelme se ha dado a conocer acudiendo a diversos platos de televisión en prime time y, sobre todo, en numerosos eventos a lo largo de las dos semanas de campaña. Arrancó presentando su candidatura en Valdebebas y acudiendo al Bernabéu para ver el Real Madrid–Athletic con el que se cerró la temporada. Allí se dio un baño de masas y, a partir de entonces, comenzaron los anuncios.
Habló de un entrenador con equipo, del que no podía desvelar el nombre. Sí que dio el de los dos primeros fichajes que ejecutaría: Rodri y Haaland. Los dos, futbolistas del Manchester City. Desde el entorno del internacional español no se han pronunciado, pero desde el del noruego lo han desmentido. La duda es evidente: o no hay nada o no quieren que sea público para no quedar mal con el club inglés en caso de que no haya triunfo de Riquelme.
Klopp, el entrenador de Enrique Riquelme
Raúl tiene claro a quién quiere como entrenador: Jürgen Klopp. El alemán sería su apuesta y, en caso de ganar, el ex delantero se pondrá en contacto con él para cerrar su llegada. No parece sencillo, puesto que está vinculado a Red Bull, para toda la red de clubes de la marca de bebidas. Pero sin duda es una buena baza electoral, siempre que luego se consiga traerle.
El socio, en el centro de su programa
En caso de no cumplir una de las promesas que ha dado sobre fichajes, Riquelme se ha comprometido a pagar las cuotas de los socios, pero hay más propuestas, que miran por darle a los socios la importancia que merecen en el Real Madrid. La medida estrella es la creación de una ciudad del socio en Valdebebas, en los terrenos que tiene el club aún sin explotar.
«Ser el Real Madrid no es solo ir al estadio, es sentir que formas parte de algo eterno. Un lugar para vivir el madridismo cada día, transmitir de generación en generación donde el madridismo se encuentre. Bienestar, amistad, familia, vida. Un lugar para celebrar y emocionarse juntos. Podrás disfrutar de conciertos en un recinto preparado para la música. Porque un club no son sólo títulos, son las personas que lo sienten», señala el candidato.
Además, ha asegurado que el 100% del club pertenecerá al socio durante su mandato. De igual forma, señala que Florentino tiene intención de venderlo. «El Real Madrid está en una gravísima crisis financiera. Ha fulminado en muy poco tiempo más de 770 millones de euros de liquidez, la caja se ha reducido un 99% y que la tesorería ha caído a apenas unos millones», ha dicho en el último día de campaña.
El alicantino ha vuelto a incidir en ese acto en que Florentino «quiere vender» el club y señala que «ahora entendemos la necesidad y urgencia por vender». «La deuda vinculada a la remodelación del Bernabéu y a otras operaciones financieras ha alcanzado niveles sin precedentes, hasta el punto de que algunos análisis advierten de un riesgo real para la viabilidad económica futura si no se corrige pronto», ha asegurado Riquelme.