José Mourinho no ha elegido a Sami Khedira por nostalgia. Tampoco por el pasado compartido en uno de los mejores Real Madrid de la historia. El técnico portugués quería rodearse de personas de su absoluta confianza para afrontar su segunda etapa en el Santiago Bernabéu y el alemán reunía todas las condiciones. De hecho, dentro del círculo más cercano del entrenador nunca hubo dudas. «Mou siempre lo adoró», explica el entorno del luso a OKDIARIO. Una frase que resume una relación construida durante años y que ahora vuelve a unir sus caminos.
«Es alguien muy correcto, muy cercano a los futbolistas, carismático y sabe lo que es el Real Madrid», aseguran. Cuatro cualidades que explican perfectamente por qué Mourinho le ha abierto las puertas de su nuevo cuerpo técnico. El portugués buscaba mucho más que un ayudante de campo. Necesitaba una figura capaz de conectar con el vestuario, entender la exigencia del club y transmitir los valores que siempre han acompañado a sus equipos. Khedira cumple con los tres checks.
Un futbolista imprescindible para Mourinho
La relación entre ambos comenzó en el verano de 2010. Tras el Mundial de Sudáfrica, Mourinho pidió el fichaje de Khedira convencido de que era el centrocampista perfecto para construir su Real Madrid. No se equivocó. El alemán se convirtió en una pieza estructural del equipo durante cinco temporadas, disputó más de 150 partidos y levantó siete títulos, entre ellos la histórica Liga de los Récords y la ansiada Décima Copa de Europa.
Sobre el césped era mucho más que un centrocampista defensivo. Mientras Xabi Alonso dirigía el juego, Khedira recorría kilómetros sin descanso, equilibraba al equipo, recuperaba balones y liberaba a Cristiano Ronaldo, Özil o Di María de gran parte del trabajo defensivo. Khedira era el futbolista silencioso que sostenía al equipo desde la sombra. Justo el tipo de jugador que siempre ha enamorado a Mourinho.
El hombre que une al vestuario y al club
Ahora su misión será diferente. Khedira deja atrás el césped para convertirse en uno de los hombres fuertes del nuevo cuerpo técnico madridista. Su conocimiento de la casa, el respeto que despierta entre la afición y los jugadores, además de la experiencia adquirida tras su retirada como analista de televisión, le convierten en un perfil ideal para actuar como enlace entre el vestuario, el club y Mourinho.
Pero, por encima de cualquier currículo, hay un aspecto que pesa más que ninguno para el técnico portugués: la confianza. Mourinho vuelve al Real Madrid rodeado de personas que representan su forma de entender el fútbol. Y pocas lo hacen tanto como Sami Khedira, uno de sus soldados más fieles dentro y ahora también fuera del terreno de juego.