El árbitro italiano Davide Massa amargó al Real Madrid al pitarle dos penaltis en contra en la primera parte del encuentro ante el Benfica en Lisboa. Ninguna de las dos penas máximas era, pero una la anuló al revisarla por el VAR, pero otra sí la dio validez, la de la última jugada de esa primera mitad con la que el Benfica marcó su segundo gol.
En decisiones inexplicables, este colegiado se dedicó a pitar penaltis contra el Real Madrid en este último encuentro de la fase liga de la Champions League, en la que el equipo blanco se juega seguir en el top 8 y evitar así la ronda de playoffs e ir directos a octavos.
🔎 Massa pita penalti de Tchouameni sobre Otamendi en esta acción y Pavlidis adelanta al Benfica (2-1).#UCL #LaCasaDelFútbol pic.twitter.com/wJQ5ykSAtx
— Movistar Plus+ Deportes (@MPlusDeportes) January 28, 2026
El primer penalti que pitó Massa fue una entrada de Bellingham por detrás que no era como tal, ya que el inglés puso el pie, pero lo hizo para tocar el balón, no al rival. El colegiado italiano pitó penalti, pero le tuvieron que avisar por el VAR para que se diera cuenta del fallo que tuvo. Una vez vio las imágenes de la jugada por televisión, anuló el penalti.
No pasó lo mismo en el último minuto de la primera parte, cuando Massa, con ganas de pitar otro penalti en contra del Real Madrid, vio un leve agarrón de Tchouaméni sobre Otamendi. El defensor argentino del Benfica se tiró aprovechando la circunstancia y el árbitro picó. Penalti y en esta ocasión no se corrigió por VAR. Lo marcó Pavlidis y era el 2-1 en el tiempo de descuento. Antes había marcado Mbappé para el Real Madrid y Schjelderup puso el empate para el equipo entrenado por José Mourinho.
En esa jugada del penalti tan polémica, Raúl Asencio vio amarilla por agarrar del cuello a Prestianni en un final de primera parte muy tenso y marcado por esa decisión arbitral del italiano Davide Massa.