Vinicius ha sido sancionado con cuatro partidos de suspensión por el Comité de Disciplina de la Federación Española de Fútbol, un durísimo castigo que llega tras su expulsión contra el Villarreal. El brasileño se perderá los encuentros de Liga frente al Sevilla, el Barcelona, el Racing de Santander y el Valencia. Eso significa que no volverá a jugar hasta después del segundo parón de selecciones.
Una sanción exagerada que deja a José Mourinho sin uno de sus principales recursos ofensivos para el Clásico del próximo 25 de octubre en el Camp Nou y también se perderá la siempre encendida visita a Mestalla, donde recibió insultos racistas en 2023. El Real Madrid recurrirá porque entiende que el castigo a su jugador ha sido excesivo.
«2 partidos de suspensión por producirse de manera violenta al margen del juego, no estando en posibilidad de disputar el balón o el juego detenido, con multa/s accesoria/s en aplicación del artículo 52. 2 partidos de suspensión por protestas al/a árbitro/a principal, asistente o cuarto árbitro/a, con multa/s accesoria/s en apliación del artículo 52», expone el Comité.
La resolución cierra la incertidumbre sobre la participación del delantero en el duelo contra el Barça. Entre el encuentro ante el Villarreal y la visita al Camp Nou, el Real Madrid únicamente tenía un compromiso liguero, frente al Sevilla. El tercer partido de suspensión corresponde a la visita al Racing y el cuarto al Valencia.
Todo comenzó en una acción que pasó de la celebración al enfado en cuestión de minutos. Vinicius, que había iniciado el encuentro en el banquillo, marcó el que parecía ser el segundo gol del Real Madrid. Mourinho recorrió la banda para abrazarlo y los compañeros celebraron con el brasileño un tanto que encaminaba la victoria. Sin embargo, la intervención del VAR cambió por completo la escena.
Díaz de Mera acudió al monitor para revisar un tirón de pelo de Vinicius a Nathan Saliba en el inicio de la jugada. Después de observar las imágenes, anuló el gol y mostró la roja directa al madridista. El Madrid pasó de celebrar el posible 2-0 a tener que defender su ventaja por la mínima con diez jugadores.
El acta recogió sus protestas
La expulsión no terminó con el incidente. Vinicius protestó la decisión y sus compañeros tuvieron que intervenir para apartarlo del colegiado. El acta describió una reacción a voz en grito y una actitud que el árbitro calificó de agresiva. Díaz de Mera también indicó que no pudo distinguir ninguna expresión concreta durante esas protestas.
La sanción supone un golpe para el jugador y para Mourinho, aunque el club blanco lo esperaba. El brasileño queda fuera de cuatro compromisos de Liga en un momento en el que el Madrid necesita continuidad en los resultados. La ausencia más importante será la del Camp Nou, donde el portugués tendrá que preparar su ataque sin Vinicius.
El castigo también abre una oportunidad para Diomande, autor del gol de la victoria contra el Villarreal. El costamarfileño gana opciones de asumir más protagonismo en el costado izquierdo durante las próximas jornadas. Mourinho deberá decidir cómo reorganiza el ataque y reparte los minutos para cubrir la ausencia del brasileño.
El malestar del Madrid
La polémica dejó un profundo enfado en el conjunto blanco. Además de las decisiones arbitrales, en el vestuario molestaron las formas de dirigirse a los jugadores durante el encuentro. La comparación con las acciones del derbi que Mourinho había reclamado como expulsiones alimentó la sensación de un criterio desigual.
El portugués terminó aquella noche sin comparecer ante los medios. Desde el club explicaron que prefería evitar declaraciones que pudieran exponerlo a una sanción y comprometer su presencia en el banquillo en los siguientes partidos.
La victoria contra el Villarreal permitió al Madrid sumar tres puntos, pero tuvo un coste que se prolonga durante las siguientes jornadas. Vinicius se pierde el Clásico y Mourinho tendrá que encontrar soluciones para afrontar cuatro encuentros de Liga sin el brasileño.