No existe ninguna guerra entre Dani Carvajal y Álvaro Arbeloa, por mucho que algunos intenten alimentar esa versión. Entrenador y capitán mantienen una relación absolutamente normal en el día a día de Valdebebas. Es cierto que el lateral derecho se encuentra incómodo por el escaso protagonismo que está teniendo desde que regresó de su última lesión, una dolencia importante que le obligó a pasar por el quirófano, pero eso no ha afectado a su relación con el técnico. De hecho, ambos hablaron este martes en la sesión preparatoria con total normalidad, como hacen habitualmente en cada entrenamiento. Se conocen perfectamente y mantienen una buena relación.
Para Arbeloa, Carvajal es un jugador capital dentro de la plantilla. Es el capitán y el entrenador es plenamente consciente de su peso dentro del vestuario madridista. Tiene voz, voto y galones. Sus compañeros le escuchan y le respetan, y entiende mejor que nadie lo que significa vestir la camiseta del Real Madrid. Por ello, el técnico siempre ha tenido clara la importancia del lateral derecho, aunque eso no implique necesariamente que tenga que jugar. La clave, en estos momentos, es su estado físico.
Carvajal está recuperado de la lesión, cuenta con el alta médica y se encuentra bien, pero todavía le falta lo que José Mourinho definía como el “alta competitiva”. Arbeloa no termina de verle preparado para afrontar partidos de máxima exigencia y el plan del entrenador pasa por ir dosificando sus minutos de manera progresiva, aunque para el capitán esta situación no sea suficiente.
Pocos minutos y frutración
Desde la llegada de Arbeloa al banquillo, Carvajal no ha participado en la mayoría de los partidos y, en algunos encuentros, ni siquiera ha llegado a calentar, como ocurrió el pasado fin de semana en Mestalla. Esta situación está generando frustración en el capitán, aunque en el club insisten en que todo debe manejarse con cautela y calma. A día de hoy, su futuro sigue en el aire.
Carvajal se siente bien físicamente, pero todo dependerá de sus sensaciones y de la valoración que hagan los técnicos, médicos y fisioterapeutas. En la entidad madridista tienen claro que se trata de un caso muy particular que requiere paciencia. La idea es que vaya sumando minutos de forma progresiva para recuperar el ritmo de competición, aunque la realidad es que, en estos momentos, nada es seguro y todo dependerá de la evolución de su rodilla.
Carvajal y un futuro incierto
Con problemas físicos recurrentes y sin la continuidad que necesita un futbolista de élite, el capitán madridista afronta su último año de contrato en el Santiago Bernabéu. A cuatro meses de poder quedar libre, su futuro está lejos de definirse. A día de hoy, el propio jugador tampoco lo tiene claro.
Carvajal ya ha superado la treintena y el Real Madrid siempre ha mantenido una política prudente a la hora de ofrecer renovaciones. El club continúa inmerso en un proceso de renovación constante, apostando por jóvenes que marquen la nueva era de la entidad. A sus 34 años, el lateral sabe que, si quiere seguir vistiendo de blanco, deberá pensar a corto plazo. Paralelamente, también valora otras opciones lejos de la capital española, y ahí es donde aparece la vía de Qatar.
En caso de que se produzca una ruptura, Carvajal no contempla todavía la retirada y estaría explorando la posibilidad de iniciar una nueva etapa en la misma liga en la que milita actualmente su cuñado y exjugador del Real Madrid, Joselu Mato. El delantero se marchó hace dos veranos al Al-Gharafa, donde es feliz junto a su mujer, hermana gemela de la esposa del madridista. De hecho, el lateral habría aprovechado las pasadas Navidades para viajar al país y conocer de primera mano el entorno ante una posible mudanza.
En cuanto a la postura del Real Madrid, todo dependerá del nivel que Carvajal muestre en los próximos meses. El capitán tiene claro que no quiere convertirse en un lastre y es consciente de que las nuevas generaciones deben abrirse paso, del mismo modo que él lo hizo hace más de una década. Aunque todavía no se ha tomado ninguna decisión, el club respetará el camino que decida elegir, como ya ha hecho anteriormente con otras leyendas que han dejado una huella imborrable en la historia del madridismo. El rol que le otorgue Álvaro Arbeloa, su predecesor, será clave para entender cómo evoluciona su peso en el equipo en los próximos meses. Tiempo para reflexionar y despejar todas las dudas.