El Real Madrid de Pedro Martínez es un espejismo. Lo fue la Supercopa que alzó hace menos de dos semanas en Abu Dabi y también el tercer cuarto de este jueves en Sofía, donde el Hapoel Tel Aviv le desarmó por completo. El único parcial positivo de los blancos fue el tercero (12-32) después de irse perdiendo por 20 puntos al descanso y habiendo encajado un total de 63. Al final, 102-96 tras otros diez minutos finales para hacérselo mirar. Momento para la reflexión en el cuadro madridista, que ha firmado su peor arranque en los 68 años de historia en competición europea (tres derrotas en los primeros tres partidos).
La primera parte del Real Madrid fue difícil de empeorar. La peor en mucho tiempo. En 15 minutos, ya había encajado la friolera de 50 puntos y, al cierre del segundo cuarto, perdía de 20, con ¡63 tantos! en contra. La remontada, visto lo visto, parecía imposible, pero con Pedro Martínez todo puede pasar. Un parcial de ¡0-19! metió de lleno a los blancos en un partido que estaba perdido.
Más allá del vuelco al marcador, la buena noticia era que los anotadores ya funcionaban, sobre todo Luwawu-Cabarrot. Después de una primera parte inmaculada del Hapoel desde el perímetro (12/18), con cuatro triples de Caboclo y dos de LeDay, y excelente por dentro con la versatilidad de Micic y Bryant, el francés se desquitó de su mal partido en Estambul con cuatro cañonazos vitales para el Real Madrid.
Entre Luwawu-Cabarrot, Nick Smith y Maledon apilaron 25 de los 32 puntos del Madrid en el apoteósico tercer cuarto blanco. Los otros siete fueron de Tavares, más decisivo aún en aro propio. El caboverdiano se cargó en solitario el peso defensivo del equipo madridista y el base francés la dirección de juego. Entre todos, reducían a Hapoel a 12 dígitos de anotación en esos diez minutos que dejaban todo igualado (75-75).
Quedaba mucho sufrimiento que pasar en Sofía. Caboclo, con su quinto triple de cinco intentos, ponía el +6 cumplido el 34′ de partido, pero Jantunen arreglaba uno de los problemas. En un canastón a aro pasado, el finlandés forzaba la quinta falta del jugador brasileño… pero fallaba el adicional. Respuesta de 7-0 del Hapoel con Micic y Bryant.
El estadounidense provocó un destrozo al Madrid en el último cuarto. Bryant lo hacía todo: dirigía las posesiones, asistía y anotaba casi todo lo de su equipo. Los blancos capeaban el temporal con acciones de Maledon y Nick Smith, pero a 1:30 del final la distancia era de siete puntos y, para colmo, Pedro Martínez se quedaba sin su otra gran amenaza, Luwawu-Cabarrot, por faltas.