La selección argentina vive uno de los momentos más importantes de su historia. Tras caer en la final del pasado Mundial, Leo Messi dice adiós a la albiceleste, combinado que ha llevado a lo más alto de América y en el plano intercontinental. Esto abre la puerta a que otros jugadores, respetando el ‘hueco’ que deja la leyenda, comiencen a cobrar importancia en un equipo que cambiará considerablemente.
Uno de ellos parece ser Nico Paz, joya de la cantera del Real Madrid y estrella en la liga italiana con el Como. El hispanoargentino ya da alegrías a Lionel Scaloni y es decisivo en un conjunto que, con el paso del tiempo, se redefinirá para volver a lo más alto del fútbol mundial.
En el primer partido de la era post-Messi, la promesa del fútbol mundial deleitó con un gol (29′) en la goleada ante Bolivia (4-0). Asistiendo a su vez al Cuti Romero, nuevo estandarte en la defensa del Atlético de Madrid, Nico Paz se convierte en un líder en el campo a cada minuto que pasa.
La necesidad de su figura
Con los ‘cantos de sirena’ de un posible regreso al Real Madrid y la mirada puesta en hacer buena Champions con el conjunto de Cesc Fàbregas, al talentoso mediapunta tan solo le quedaba comenzar a destacar en el plano internacional vistiendo los colores de su Argentina.
En una posición de ’10’ que quedará huérfana sin uno de los mejores jugadores de la historia, quien logró aupar a la Albiceleste a los títulos, es el momento de dar el paso al relevo, el momento de comenzar una dura y difícil transición de la mejor manera posible.
Con los roles más que definidos en los últimos campeonatos, Nico Paz irrumpe con fuerza para romper con lo establecido. Defensas aguerridos, delanteros con goles, centrocampistas que manejen la brújula a la perfección… pero falta una figura que dé sentido a todo. Aquella que tanto valor aporta a un equipo ganador, la que sabe entenderse con sus 10 compañeros. Y ese es Nico Paz.
Salvando las obvias distancias, el argentino nacido en Santa Cruz de Tenerife abre un abanico de posibilidades al ya laureado Scaloni para comenzar esta nueva ‘reconstrucción’ con algo más que la base. Su desparpajo, inteligencia, capacidad goleadora y madurez abrumadora le hacen especial en un equipo que, sin entrar aún en período descarado de transición, ya empieza a mirar el talento joven para los próximos años.
La primera gran noche de muchas que están por venir de Nico Paz con la camiseta albiceleste. A sus 22 años, toda responsabilidad parece poca, y el éxito de meter al Como por primera vez en la Champions League es motivo para creer que está capacitado. Es motivo para pensar que, en la dolorosa era post Messi en Argentina, hay un brote verde que puede llevarles de nuevo al éxito.