Garuba destroza al Barça
Los blancos arrasan al Barça con el pívot español como claro protagonista con 16 puntos y tres triples
El de este viernes fue el mejor partido de la era Scariolo
Lo próximo para el Madrid es recibir al Valencia Basket ese domingo (19:00 horas)
El Real Madrid firmó este viernes el mejor partido de la era Sergio Scariolo en el día más indicado. Los blancos se llevaron el tercer Clásico del curso tras el arrasar al Barcelona con un gigantesco Usman Garuba como claro protagonista (80-61). El pívot español lo hizo todo: anotó 16 puntos –ocho de ellos en el último cuarto–, con tres triples, tres rebotes y una asistencia, y frenó al Barça de principio a fin, dejando a los culés en su anotación más baja desde el regreso de Xavi Pascual al banquillo.
A Scariolo le salió todo en un choque de Euroliga del que el Real Madrid sale con las mismas victorias que su rival (14) y a una del líder, Hapoel Tel Aviv. Una noche en la que el Movistar Arena disfrutó de lo lindo porque su equipo mostró su mejor cara en las dos zonas, especialmente en defensa, pero también en ataque, con cuatro jugadores blancos superando los dobles dígitos anotadores: además de Garuba, Mario Hezonja (12), Gaby Deck (12) y Walter Tavares (11).
Cabe destacar que el Real Madrid también cumplió con el principal debe que quedó tras el anterior Clásico, una seriedad al rebote que se tradujo en un imponente 36-27. El dominio fue tal que el encuentro llegó visto para sentencia al último cuarto, en el que la potencia de Garuba dejó unos minutos finales sin trascendencia en el juego.
El de este viernes era el Clásico de la igualdad. Por cómo llegaban en la clasificación ambos equipos (cuarto y séptimo pero separados sólo por una victoria) y por un balance totalmente empatado en la temporada de 26 triunfos y 10 derrotas cada uno. Así las cosas, el guion en el inicio fue así, igualado.
Tavares ‘luce’ el récord
El Real Madrid trataba de penalizar los errores ofensivos de un Barcelona que sólo anotó dos puntos en los seis primeros minutos y que además de por sus fallos se vio mermado por el homenajeado Tavares. El caboverdiano, que estrenaba su récord como máximo reboteador de la historia de la Euroliga, se mostró fortísimo en defensa, contagió a los blancos y además amarró seis encestes en el primer cuarto.
El Barça se enchufó con la entrada de Willy Hernangómez y Tornike Shengelia, pero el Real Madrid cerraba el primer parcial con una buena ventaja tras enlazar defensas sólidas (21-14) y abría el segundo situándose en una diferencia de 11 puntos (32-21) tras triples de Deck y Garuba que desesperaron a Pascual. El cabreo del técnico culé espabiló a sus jugadores, que volvieron a pegarse a los blancos aprovechando varias faltas y una pérdida de Sergio Llull que castigó Nico Laprovíttola.
Pero en cuanto el Real Madrid consiguió volver a correr machacó al Barça. Facundo Campazzo (seis puntos), puso ese plus de energía que se reflejó en una asistencia espectacular marca de la casa a Chuma Okeke (ocho rebotes) que forzaba otro enfado mayúsculo de un Pascual. Tras plantarse casi en el centro de la cancha el técnico culé para pedir cabeza a los suyos, el base argentino le daba otro golpe con un triplazo que, sumado a dos puntos más de Tavares, mandaba a los de Scariolo al descanso con la máxima de la primera parte bajo el brazo (43-31).
El Barcelona estaba obligado a responder, y lo hizo saliendo con parcial de 2-9 a la segunda parte y Darío Brizuela liderando en ataque y proclamándose el máximo anotador culé (13). Pero tras pararlo Scariolo con 45-40, el Real Madrid pegó un repunte con el arreón de Campazzo y Hezonja hasta el 55-40 y entonces fue Pascual quien dio otra reprimenda porque a su equipo se le escapaba el partido en el tercer cuarto.
Garuba detona el Real Madrid-Barcelona
Al cuadro blaugrana le resultó casi imposible achicar aguas ante un Real Madrid que golpeaba por todos los flancos. El plan de Scariolo no podía funcionar mejor porque su equipo dominaba el rebote, la faceta en la que más insistió y factor clave para que se escapase el anterior Clásico en el Movistar Arena hace apenas dos semanas.
Además, todos los que salían aportaban puntos, a diferencia de un Barça sujetado por Brizuela y en el que no comparecían ni Laprovíttola ni Kevin Punter, cuchillos en el duelo de ACB. Así, los blancos se plantaron en el acto final rozando los 20 puntos de ventaja (63-47) antes de que Garuba detonase el Clásico.
El pívot madridista anotó ocho puntos con dos triples en los seis primeros minutos del último cuarto y frenó casi todos ataques del Barça. Garuba se llevó la mayor ovación de su vida en el Palacio de los Deportes tras realizar la mejor actuación desde su vuelta y dio paso a un inédito hasta el momento Alex Len. El Real Madrid se sigue acercando a su prime y este domingo vivirá otra prueba de fuego frente al Valencia Basket, al que no ha sido capaz de ganar aún este curso.