La Tragedia de Jonestown: El mayor suicidio colectivo de la historia
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La tragedia de Jonestown fue causada por el predicador Jim Jones, que llevó a que murieran 913 personas en el mismo día en su paraíso de Guyana, próximo a la frontera con Venezuela. Hace cuatro décadas de aquella tragedia. De los fallecidos, 250 eran niños. Vamos a conocer más sobre este triste suceso.
Un episodio triste de suicidio colectivo
El pastor Jim Jones se dirigió a las personas que integraban su secta con las siguientes palabras el 18 de noviembre de 1978:
“Acabemos con esto ya. No podemos volver, no nos dejarán en paz, entreguen su vida con dignidad”.
Lo que ocurrió aquel día es el suicidio colectivo mayor de la historia, gran parte estadounidenses que creyeron el discurso del paraíso socialista que prometía Jones. Murieron después de beber un cóctel mortal de zumo de uva con cianuro.
Jonestown se bautizó por su promotor, el reverendo Jones que compró un terreno de 1500 hectáreas en la selva de Guayana. Su secta, llamada «El Templo del Pueblo», que fundara el dos años atrás en Indiana, ya tenía 3000 fieles y trasladó su sede principal al estado de California.
En Estados Unidos se produjeron denuncias de explotación en el terreno laboral, malos tratos y unas fianzas de dudosa legalidad. Jones optó por alejarse de su país para seguir con su secta. Guyana fue elegida porque hablaban inglés y el gobierno de ese país acababa de proclamar la República Cooperativa de Guyana, la cual coincidía con sus ideas de socialismo.
En Estados Unidos también llegaron noticias sobre abusos sexuales de mujeres, palizas e incluso tortura a niños. El congresista Leo Ryan, con varios periodistas, se animó a viajar para comprobar esas denuncias in situ.
Jones les recibió con una gran fiesta y aplausos, lo que parecía positivo, hablando con la prensa el predicador. El caso es que tras ser entrevistado por uno de los reporteros que iba con Ryan, Charles Krause, del «The Washington Post»dijo: “Era un ser irracional, sus respuestas no eran coherentes, su discurso era el espectáculo de alguien al borde de la locura, estaba al límite”.
Al día siguiente de llegar, el senador tomó la decisión de regresar a Estados Unidos, con él y los periodistas se fueron varios desertores al quedar decepcionados de la vida en Jonestown algo que se tomó el pastor como una traición.
Antes de que subieran a la avioneta, Ryan, tres periodistas y un desertor, terminaron siendo asesinados. Con ello empezó el desastre. Jones reunió a sus correligionarios y llevo acabado el «suicidio revolucionario», del cual ya dio pistas. Él líder también murió, no por el cianuro, lo hizo por la bala de una escopeta en su sien.
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