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Truco casero

Mezclar bicarbonato de sodio con orégano: para qué sirve y por qué recomiendan usarlo en el hogar

  • Fernando Larruscain
  • Estudiante de periodismo en la Universidad Complutense de Madrid. Redactor de SEO en OKDIARIO. Apasionado del deporte y de las MMA.

Expertos en limpieza e higiene doméstica recomiendan una alternativa ecológica y económica frente a los contaminadores aerosoles industriales: mezclar bicarbonato de sodio con orégano. Este remedio ecológico ataca directamente las moléculas del mal olor en lugar de sólo enmascararlas. Su principal función es aromatizar en seco y neutralizar los olores naturales para espacios pequeños o cerrados del hogar.

¿Para qué sirve?

El uso principal, como se ha mencionado con anterioridad, es eliminar los malos olores y aromatizar los espacios cerrados del hogar de forma 100% natural. Además, contribuye a ahuyentar pequeños insectos debido al olor intenso del orégano, que actúa como un repelente natural ligero, atacando a hormigas o polillas en los armarios.

Es muy común encontrar videos en redes sociales que afirman que tomar esta mezcla en infusiones (tés) o jarabes cura enfermedades o infecciones. Esto es falso y peligroso. Esto se debe a que el bicarbonato de sodio en exceso puede alterar gravemente el pH de tu cuerpo, dañar tus riñones y causar problemas cardíacos.

¿Por qué lo recomiendan los expertos?

A diferencia de muchos aerosoles que simplemente enmascaran el olor con perfume fuerte, esta mezcla funciona como una fuerte reacción química. El bicarbonato de sodio altera el pH de las moléculas que causan el mal olor, neutralizándolas por completo, mientras que el orégano aporta un aroma fresco de fondo de forma natural.

Muchos aerosoles contienen ftalatos y compuestos orgánicos volátiles que pueden irritar las vías respiratorias, especialmente en personas con problemas de respiración (asma).

Meter la combinación en un bote permite mantener armarios, zapateros y baños con un olor limpio por una fracción del costo de un desodorizante comercial.

¿Cómo preparar la mezcla?

La proporción ideal recomendada es utilizar 3 cucharadas de bicarbonato de sodio por cada 1 cucharada de orégano seco hidratado. La mezcla se debe realizar en un frasco de vidrio pequeño o cerámica y revolverlo suavemente para que quede bien distribuido. Una vez tener completa la combinación, se dejará el frasco abierto o se verterá en sacos de tela que dejen pasar el aire. Cada dos o tres semanas, se debe reemplazar la mezcla, ya que se satura la humedad, se apelmaza y pierde su eficiencia.