Cool
Antena 3

La sorpresa de ‘El Hormiguero’ para Simone Biles acaba en fiasco: las trampas para ratones explotan antes de que llegue

La gimnasta más laureada de todos los tiempos

Pablo Motos quería que Simone Biles viviera una experiencia única en El Hormiguero. Para ello, preparó cientos de trampas para ratones cargadas con bolas de ping-pong que debían estallar ante la gimnasta estadounidense en un espectacular efecto mariposa. El problema es que el plan le duró lo que tardó el público en aplaudir: todo saltó por los aires antes de que comenzara el directo. Motos tuvo que improvisar casi desde cero y, aunque las trampas volvieron a explotar durante la entrevista, el presentador no tuvo más remedio que reconocer el «fracaso absoluto» de su gran sorpresa.

Al final, la sorpresa de las trampas con bolas de ping-pong no pudo ser y volvió a explotar durante la entrevista con la gimnasta  estadounidense, algo que Pablo Motos ha definido como «fracaso absoluto».

Este martes, El Hormiguero ha recibido, por primera vez, a la gimnasta más laureada de todos los tiempos, la atleta estadounidense Simone Biles. Ganadora de 11 medallas olímpicas, siete de ellas de oro, y una treintena de preseas en campeonatos mundiales, Biles es embajadora de los Premios Laureus, cuya gala de entrega se celebró en Madrid la noche del lunes.

¿Quién es Simone Biles?

En Río 2016, Simone Biles consiguió nada más y nada menos que cuatro oros por equipos, individual, salto y suelo, además de un bronce conseguido en barra de equilibrio.

En los Juegos Olímpicos de Tokio 2020, Biles hizo historia consiguiendo una plata por equipos y un bronce, éste en barra de equilibrio. Eso sí, durante la final por equipos anunció su retirada por problemas de salud mental. La atleta estuvo dos años de baja. En 2023 regresó y en los Juegos Olímpicos de París 2024 conquistó tres medallas de oro y una de plata para mostrar al mundo que estaba de vuelta.

Problemas antes de la entrevista a Simone Biles

Este martes, El Hormiguero ha comenzado de forma distinta, sin aplausos del público. Pablo Motos ha pedido que nadie hiciera demasiado ruido. La razón es que quería hacer «un efecto mariposa» para recibir a Simone Biles con cientos de trampas para ratones con bolas de ping-pong que estallaran ante la atleta. El problema es que todas las trampas saltaron antes de comenzar el directo, por culpa del ruido, y tuvieron que empezar casi de cero.

Simone Biles: «Empecé en el deporte a los seis años y ya era tarde»

Nada más entrar en el plató de El Hormiguero, la gimnasta ha dicho: «La vida de alguien puede cambiar a través del deporte porque te enseña a tener un horario y también a trabajar en equipo. Te da valores. Yo empecé a los seis años y fue tarde. Con dos años puedes empezar porque te enseña mucho a adaptarte».

Motos le ha recordado que: «La fama te llegó a los 16 años en los Juegos de Río. ¿Fuiste consciente de lo que podía pasarte?». Ella ha respondido: «Sabía que era importante, pero pensaba que volvería a mi casa y a mi vida, pero no fue así. No podía salir al supermercado sin que me pidieran autógrafos, pero no importa. La fama es superbonita».

Sobre su crisis de salud mental

«En distintos deportes hay una cosa dramática: que tu cuerpo y tu mente se desconecten. Es como un bloqueo cuando estás compitiendo y te pierdes cuando estás en el aire y puede resultar muy peligroso. Tuve que parar para no ponerme en peligro y esto abrió un debate sobre el tema de la salud mental, pero me alegro mucho porque así conseguí la ayuda que necesitaba y me convertí en una embajadora de la salud mental para que la gente sepa que hay que pedir ayuda y que estoy aquí para ayudar también».

Ante lo que fue su mayor crisis, la deportista ha dicho: «Si te rompes un hombro o una muñeca, todo el mundo se preocupa, pero lo que me pasó era invisible. Tuve la suerte de tener un equipo con el que pude hablar y que entendió perfectamente lo que me estaba pasando. Quiero que todo el mundo sepa que la terapia funciona».

La atleta ha confesado que entrena seis o siete horas al día, y que, cuando entrena, tiene las manos llenas de «callos», pero que ahora mismo no los tiene porque lleva varios días de descanso.