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Hollywood clama contra la compra de Warner Bros. pero recibe con los brazos abiertos el dinero de Arabia Saudí

Cuáles son los intereses de Arabia Saudí en Hollywood y cuáles son los de Hollywood en Arabia Saudí

Hollywood ha cargado contra la compra de Warner Bros. Discovery por parte de Paramount Skydance y ha catalogado la operación como «una de las amenazas más destructivas contra la libertad de expresión». Además, numerosas voces de la industria del cine apuntan que la adquisición supondrá una influencia mayor de Arabia Saudí en la meca del cine al contar con una inyección de capital de 24.000 millones de dólares procedentes de tres grandes fondos soberanos del Golfo. Sin embargo, esta entrada de dinero de Oriente Medio en la industria estadounidense no representa ninguna novedad.

Aunque el respaldo saudí a la compra de Warner Bros. no implica derechos de gobernanza sobre el papel, nadie da credibilidad en Hollywood a que no haya condiciones, y señalan la cercanía con el poder mediático, especialmente por CNN, uno de los activos de Warner, que serviría, entre otras cosas, para proyectar una imagen renovada de Arabia Saudí en Occidente y adquirir una mayor influencia política.

Sin embargo, también hay intereses por parte de Hollywood en Arabia Saudí. De hecho, no faltaron estrellas estadounidenses en el Festival de Cine del Mar Rojo, que nació con el objetivo de rivalizar con el Festival de Cannes (con el tiempo). Además, Arabia Saudí puede aportar un dinero que no llega desde dentro en Estados Unidos, donde la financiación nacional es limitada y, en los últimos cinco años, la pérdida de capacidad económica ha provocado una gran fuga de producciones. Cada vez son menos los rodajes en California.

En cambio, la inversión saudí en producciones estadounidenses ha experimentado un significativo aumento, tanto de forma directa como indirecta. TSG Entertainment, con capital de la región del Golfo, ha financiado varios taquillazos; la compañía de medios saudí MBC Group coproduce una gran cantidad de contenidos en inglés; el país ofrece una deducción fiscal del 40% por rodar en su territorio y la Saudi Vision 2030 -la estrategia para reducir la dependencia del petróleo- pasa por ganar influencia en la industria del entretenimiento global, como parte de la diversificación de la economía.

Asimismo, Lionsgate unirá Arena SNK Studios -su nuevo sello independiente- a MBC Group tras un acuerdo millonario en el que también entra la compañía de videojuegos SNK. Por su parte, la cadena de cines AMC Theatres se ha expandido a Arabia Saudí.

Todo esto no quita que la inversión en el cine estadounidense mediante la adquisición de grandes estudios, como Warner Bros., represente un gran movimiento estratégico de Arabia Saudí. Tal y como recoge The Hollywood Reporter, esto también se debe a la forma de ocio que cada vez se practica más en el país -con el nocturno limitado-, donde el cine se está convirtiendo en un ritual y mantiene «entretenido» al público. De hecho, se saca pecho de «cómo su nación se ha convertido en un referente cultural regional», sostiene, al mismo tiempo que se alimenta también la influencia internacional.

La compra de Warner Bros. por 110.000 millones de dólares fusionaría el catálogo centenario de Paramount con las propiedades intelectuales de HBO y franquicias como Harry Potter, e impulsaría igualmente la atracción de rodajes de prestigio. Es más, los estudios saudíes también han crecido con nuevas instalaciones a las afueras de Riad.