MET Gala

Qué es la MET Gala: en qué consiste, dónde se celebra, quién la organiza y cuánto cuesta la entrada y quién puede ir

MET gala
Anna Wintour en una gala. (Foto: Gtres)
Blanca Espada

Cada año cuando llega el mes de mayo, comienzan a circular los rumores sobre los trajes qué van a llevar los famosos que van a estar en la MET Gala, dado que este es el gran evento entre los muchos que se dan dedicados al mundo de la moda. Incluso si no eres aficionado, seguro que te picará la curiosidad de saber del porqué de esta gala que se suele celebrar el primer lunes de mayo, quién la organiza y sobre todo como es que las celebrities tienen tantas ganas de ir y por qué asistir es algo que por lo visto está en manos de quien lo organiza: Anna Wintour

A simple vista parece una fiesta de famosos en Nueva York, pero en realidad hay bastante más detrás dado que es un evento muy medido y muy pensado, donde nada se deja al azar, así que dado que ya queda menos para que llegue el 4 de mayo, que es cuando se celebra este año, queremos contarte ahora todo sobre qué es la MET Gala, quién está detrás y por qué no cualquiera puede asistir, aunque tenga dinero de sobra.

En qué consiste

La MET Gala es sobre todo una gala benéfica ya que desde su orígenes (en 1948) se organiza para recaudar fondos para el Costume Institute, que es el departamento del Museo Metropolitano de Arte de Nueva York especializado en moda. Ese dinero sirve para mantener exposiciones, restaurar piezas históricas y seguir ampliando una colección que es una de las más importantes del mundo en este ámbito.

Pero claro, si fuera sólo una cena para recaudar dinero, no tendría el impacto que tiene, de modo que cada año se anuncia una temática y así, cada edición gira en torno a una idea concreta que define absolutamente todo. No sólo la exposición que se inaugura después, sino también el famoso dress code que siguen los invitados.

Y ahí es donde se explica por qué vemos estilismos que a veces parecen sacados de otra época o directamente de una obra de teatro. No se trata sólo de ir elegante o de lucir marca. Se trata de interpretar esa temática, de contar algo con el look. Algunos lo hacen de forma literal, otros más simbólica, y otros simplemente buscan llamar la atención, pero todo parte de esa base. Este año la temática a seguir es «Costume Art» y el dress code tiene como código «Fashion is Art».

Y cada año, la noche empieza con la llegada a la alfombra roja, en las escaleras del museo, que es la parte que realmente vemos desde fuera. Ahí se concentra toda la atención mediática. Luego, una vez dentro, el evento cambia completamente. Los invitados recorren la exposición en privado, sin cámaras, y después pasan a una cena exclusiva, en la que para sorpresa de muchos, no se permite grabar nada, de modo que los móviles están prohibidos y tampoco quien organiza recoge imágenes.

Quién organiza la Gala MET

Aquí hay un nombre que explica gran parte del éxito de la MET Gala: Anna Wintour. Su figura está completamente ligada al evento y, en la práctica, es quien marca el rumbo desde hace décadas, en concreto desde 1995. De este modo y aunque oficialmente la gala pertenece al Museo Metropolitano de Arte, lo cierto es que Wintour tiene la última palabra en casi todo lo importante. No solo en el enfoque general, sino también en decisiones clave como la lista de invitados o la orientación del evento.

Junto a ella está el equipo del Costume Institute, con Andrew Bolton como uno de los perfiles más influyentes. Él es el encargado, junto a su equipo, de definir el concepto de cada edición. Y no lo hacen pensando solo en estética. Buscan temas que generen debate, que tengan un trasfondo cultural o incluso social.

Por otro lado, las grandes marcas de moda también juegan un papel importante. Muchas de ellas financian parte del evento comprando mesas completas, lo que les da visibilidad y presencia dentro de la gala. Aun así, no tienen control total. Todo pasa por la aprobación del equipo organizador.

Quién puede ir y cómo se eligen a los invitados

Esta es, probablemente, la parte que más curiosidad genera. Porque desde fuera parece que es cuestión de dinero. Pero no es tan simple. Sí, es cierto que el precio de una entrada puede ser altísimo, superando los 30.000 o incluso los 50.000 dólares en algunas ediciones. Y que una mesa completa puede alcanzar cifras mucho más elevadas. Pero eso no significa que cualquiera pueda comprar su sitio y aparecer allí.

La clave está en la invitación. Y esa invitación no se pide, se concede y hemos de tener en cuenta que la lista de invitados se construye de forma muy controlada. Se busca gente que tenga relevancia dentro de la moda, del entretenimiento o de la cultura en general con actores, modelos, diseñadores, músicos, empresarios… pero siempre con un criterio claro: que aporten algo al evento. Y sí, todo ello pasa por la última opinión de Anna Wintour, ya que ella es la que da el «sí» definitivo a cada invitado.

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