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Bodas

Las ‘wedding planners’ sentencian: burdeos, velas y gastronomía de temporada marcarán las bodas de invierno

  • Lucía Lera
  • Periodista especializada en viajes, belleza y estilo de vida. Al terminar la carrera entendí que quería convertir mi vocación en mi forma de vida, y desde entonces el periodismo se ha convertido en el lugar desde el que contar historias, descubrir lugares y conectar con personas. A lo largo de este camino he colaborado con distintas cabeceras, confirmando en cada artículo que elegí la profesión adecuada.

Con la temporada invernal a la vuelta de la esquina, vuelven a sonar campanas de boda. La cuarta y última temporada del año en estos acontecimientos está a punto de llegar y eso significa que vuelven a ponerse sobre el altar las tendencias que marcarán las nupcias. Venimos de una estación donde la gastronomía se ha impuesto como una de las grandes prioridades; los jardines florales han tomado los espacios y las ubicaciones rurales se han convertido en los espacios más deseados por los novios. Con ello, es algo normal que queramos asomarnos a ver cuáles son las tendencias que van a dictar el final del año. Y lanzamos una pregunta al aire: ¿Cómo se imaginan los grandes wedding planners que van a ser las bodas de este invierno?

Nueva paleta de colores

El frío ha destapado una nueva paleta cromática que ha dado paso a colores más «cálidos y profundos, con el burdeos, el granate y el marrón chocolate como grandes protagonistas», apunta Carota del Dedo, fundadora de Limbela. Como sorpresa, el equipo de Ofelia W Studio añade que el factor sorpresa que está llevando a los novios a ser más atrevidos va a hacer que estén más presentes tonos rompedores como el azul cobalto. «Es un color con mucha fuerza que aporta un aire contemporáneo».

(Foto: Lady Pipa)

Estará presente en cristalería, textiles, papelería o piezas centrales. Importa en este sentido tanto los colores como las texturas. Desde Ofelia W Studio señalan la popularización en este tipo de encuentros de tejidos con caída, terciopelo y acabados metálicos.

Se lleva la escenografía

Las bodas hace tiempo que trascendieron la unión matrimonial para convertirse en auténticas celebraciones. Según Martina por el Norte, estas han ganado en producción y ya «no se trata únicamente de poner un DJ: iluminación, escenografía, sonido y decoración trabajan juntos para crear casi un universo diferente al banquete». Por eso, la puesta en escena se ha convertido en un aspecto fundamental, donde entran diferentes elementos que hacen de soporte y ayuda para sumar teatralidad al encuentro.

Algo en lo que todas las expertas coinciden es en que este invierno veremos velas, luz indirecta e iluminación cálida como un elemento más del diseño. «Teniendo en cuenta que las celebraciones de invierno son en espacios interiores, es importante que la experiencia del invitado vaya en sintonía con los diferentes espacios», subrayan desde Ofelia W Studio. 

(Foto: Pexels)

Siguiendo por la creación de lugares que vayan cambiando el escenario y la experiencia a medida que avanza la celebración, como barras integradas en la escenografía, rincones cómodos, que, según Ofelia W Studio, ayudan a crear esa atmósfera que refleja un estilo personal y cuidado. En el apartado floral, el maximalismo continúa. «Las composiciones se mantienen en una línea más escultórica», apunta Carlota del Dedo. Veremos, según Martina por el Norte, «composiciones con mucho movimiento, mezclando flor con ramas, frutos, follajes y elementos propios de la estación», que hagan que esta temporada las bodas apuesten por decoraciones más envolventes, sofisticadas y con una estética mucho más marcada».

(Foto: Pexels)

Estamos en invierno, así que, ¿por qué no aprovecharlo? Con el frío, todas las celebraciones se desplazan al interior de las ubicaciones, así que la wedding planner Martina por el Norte añade un matiz: aprovechar elementos que integren el invierno en las celebraciones, «que los invitados lleguen y encuentren chimeneas encendidas, iluminación cálida, textiles, una bebida caliente o un cóctel de temporada».

Bodas destino

Un aspecto que se mantiene como eje central de las ubicaciones es la singularidad, algo que ha dado forma al concepto de bodas destino, donde la ubicación se posiciona como uno de los pilares principales. «La elección del lugar es una de las primeras decisiones y marca el carácter de toda la celebración», apunta Carlota del Dedo. Por eso defiende que este año los novios seguirán prefiriendo lugares con carácter, dando importancia a las ubicaciones arquitectónicas y singulares. Con especial importancia a los destinos de montaña, apuntan desde Ofelia W Studio: «Tiene un atractivo muy especial porque permiten extender la boda a un fin de semana» y permiten alargar la experiencia a todo un fin de semana.

(Foto: Pexels)

El carácter local de estas bodas ha seguido alimentando la importancia de la gastronomía. «En las bodas destino es una forma de acercar a los invitados a la cultura del lugar», subraya la experta de Limbela. Por eso tiene un gran peso el producto de temporada de cada localidad: «Vamos a ver setas, trufa, caza, castañas, quesos, caldos o cremas», apunta Martina. Posicionada de forma que el emplatado se entienda también como parte de la puesta en escena: «La idea es que el invitado no simplemente coma, sino que se acerque, descubra, pruebe y recuerde la experiencia», añade.

(Foto: Pexels)

Al hablar de bodas de invierno, desde Ofelia W Studio apuntan también que el invierno «es una época que invita a sabores reconfortantes y a recetas que tienen un vínculo con nuestros recuerdos, como una lombarda, un consomé o un asado familiar». Y para lograr que la experiencia sea perfecta, apuntan a que la calidad está «tanto en la elección de los ingredientes como en su elaboración y en un servicio que permita disfrutarlos en su mejor momento».