El secreto mejor guardado de Saddle: el bar donde disfrutar de la alta cocina sin reservar mesa
Las 12 terrazas más bonitas de Madrid para tomar el aperitivo este verano
Los 13 restaurantes en Madrid donde comen los ricos

Madrid tiene ese tipo de direcciones que siempre están en boca de todos, pero que muchos siguen asociando a las grandes ocasiones. Saddle es una de ellas. Su restaurante, con estrella Michelin y dos Soles Repsol, se ha consolidado como uno de los templos de la alta gastronomía de la ciudad. Y este verano tiene una forma mucho más relajada de descubrir su universo: su bar.
Ubicado en la entrada del restaurante, en el histórico espacio que durante décadas ocupó el mítico Jockey, Saddle Bar recupera el espíritu de aquellos grandes bares elegantes donde se iba tanto a comer como a dejarse ver. La diferencia es que aquí no hay rigidez, ni protocolos, ni necesidad de reservar con semanas de antelación. Basta con entrar, pedir un cóctel y dejar que la tarde fluya.
Abierto todos los días de 13.30 a 00.30 horas, con cocina ininterrumpida hasta las 22.00, se ha convertido en uno de esos lugares que funcionan igual de bien para un aperitivo improvisado que para una cena entre amigos o una última copa antes de volver a casa.

La experiencia Michelin… en versión desenfadada
Quien espere encontrar un simple bar se equivoca. La cocina mantiene el sello de Saddle, aunque adaptada a un formato pensado para compartir y disfrutar sin ceremonias.
En la carta aparecen algunos de los platos más emblemáticos de la casa junto a propuestas ideales para picar. Desde unas ostras gallegas servidas de diferentes maneras hasta una exquisita anchoa 000 con pan casero y mantequilla de oliva negra, pasando por unos boquerones en vinagre elaborados en casa, el célebre pâté en croûte o los históricos callos inspirados en la receta de Jockey, reinterpretados con un enfoque más ligero.
También hay espacio para clásicos como el roast beef de rubia gallega con pudding Yorkshire o una brocheta de solomillo de vaca madurada, demostrando que la alta cocina también puede disfrutarse sin manteles largos.

Uno de los mejores lugares de Madrid para tomar un cóctel
Si la cocina seduce, la barra termina de conquistar. No en vano, la coctelería de Saddle ha sido reconocida en varias ocasiones entre las mejores de España y cuenta con una propuesta donde la técnica está al servicio del sabor.
El gran protagonista sigue siendo el Dry Martini, elaborado prácticamente a medida de cada cliente. Más seco, más cítrico, más intenso o con un perfil más salino: aquí no existe una única receta, sino tantas versiones como gustos.
Junto a él conviven creaciones propias como el Gin Jockey, inspirado en el histórico cóctel del desaparecido restaurante madrileño; el Oysper, con un sorprendente perfil marino; o reinterpretaciones contemporáneas de grandes clásicos elaboradas mediante redestilados, maceraciones y técnicas de alta coctelería. La carta incluye además opciones de baja graduación y sin alcohol, pensadas para quienes buscan disfrutar de la experiencia sin renunciar al sabor.