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El melón más caro del mundo se sirve en Madrid: viene de Japón y cuesta 200 € la pieza

  • Rocío Álvarez
  • Periodista multimedia especializada en belleza, viajes y estilo de vida. Durante mis años de vida, la lectura se ha convertido en una compañera fiel y gracias a ella descubrí mi vocación: crear y transmitir a través de las palabras. Con esta convicción me matriculé para cursar Periodismo en la Carlos III y, después de años formándome, encuentro mi sitio en el mundo: COOL. ¿Mi ley de vida? Nunca desistas, porque el día que lo hagas siempre pensarás en lo que podría haber sido.

El lujo no siempre se presenta en forma de caviar o trufa. A veces adopta la apariencia humilde de un melón… aunque sólo en apariencia. El Crown Melon, cultivado en Japón, es una de las frutas más exclusivas del mundo y un símbolo de perfección agrícola llevado al extremo. Su precio, que puede rondar los 200 euros por pieza, no responde sólo a su sabor, sino a un proceso de cultivo casi obsesivo, una tradición cultural ligada al regalo y un control de calidad digno de la alta relojería. De Fukuroi a Madrid, este melón ha pasado de ser un secreto japonés a convertirse en una experiencia gastronómica única.

‘Crown Melon’: el melón japonés que puede costar más de 200 euros

El llamado Crown Melon nace en la prefectura de Shizuoka, especialmente en la ciudad de Fukuroi, donde se cultiva desde hace más de un siglo en condiciones extremadamente controladas. Se trata de una variedad de muskmelon de pequeño tamaño, piel reticulada perfectamente simétrica y pulpa verde de textura sedosa y dulzor intenso.

Su precio medio ronda los 200 euros, aunque puede variar entre 40 y más de 300 dependiendo de su calidad. Pero más allá del coste, lo que realmente lo convierte en un objeto de deseo es su estatus: en Japón, esta fruta no es un alimento cotidiano, sino un regalo de lujo reservado para ocasiones especiales.

(Foto: Pilar Akaneya)

Cultivo: un proceso obsesivo

Hablar del Crown Melon es hablar de precisión extrema. Cada fruta es el resultado de un proceso artesanal que combina tradición y tecnología.

Para empezar, cada planta produce un solo melón. Los agricultores eliminan el resto de frutos para que todos los nutrientes se concentren en una única pieza. A partir de ahí, comienza un cuidado casi quirúrgico:

Pero hay más. Durante su crecimiento, los melones se giran regularmente para lograr una forma perfecta y se masajean con guantes blancos para mejorar la textura y distribución del azúcar.

El resultado es una fruta sin imperfecciones, donde incluso el patrón de la piel, esa red que la recubre, se evalúa como si fuera una obra de diseño. Cuanto más uniforme, mayor es su valor.

(Foto: Canva)

¿Por qué es tan caro?

El precio del Crown Melon no responde a un único factor, sino a la suma de varios:

(Foto: Canva)

Sabor y experiencia

Quienes lo prueban coinciden en que no es sólo dulce: es equilibrado, aromático y extremadamente jugoso. La textura es tan suave que prácticamente se deshace en la boca.

No es una fruta para comer deprisa. Se sirve en porciones cuidadas, casi ceremoniales, y se disfruta como un producto gastronómico de alta gama, más cercano a un postre de autor que a una pieza de fruta convencional.

(Foto: Canva)

Dónde probarlo en Madrid

El Crown Melon no es fácil de encontrar fuera de Japón, pero hay una excepción muy concreta en España: el restaurante Pilar Akaneya.

Este espacio, especializado en alta gastronomía japonesa, fue uno de los primeros en importar esta fruta a Europa. Aquí se sirve como parte de una experiencia gastronómica exclusiva, junto a otros productos prémium como el wagyu japonés.

(Foto: Pilar Akaneya)

Curiosidades que lo convierten en un melón único