Una exposición en el Hotel Palace recupera a la Marilyn Monroe más desconocida: «Escuchar su voz añade una dimensión emotiva»
Blanca y María, fundadoras de Lav_Art: «Si desaparecen las galerías, el círculo artístico se rompe»
Siete podcast que todo amante del arte debe tener en el radar

Ocurre con las estrellas como Marilyn Monroe, que el tiempo actúa con un criterio propio para moldear la imagen de la actriz. Es a través del recuerdo, de la idolatría, de su legado más fuerte que la memoria popular crea un prototipo de esa persona que perdura durante años. Para muchos, Marilyn Monroe es la imagen de la sensualidad, del poder femenino, un icono popular que marcó el siglo XX. Entre tanto, para quienes la conocieron, la idea era otra. Crecieron conociendo a una mujer fuerte, inteligente, culta, curiosa, sensible. La realidad de esta artista podría haberse perdido en el tiempo, de no ser por el trabajo de las personas que actúan como arqueólogos de la identidad, destapando la realidad perdida en la memoria. Este trabajo y la muestra de una faceta de la artista que quizá no era tan conocida es la que articula la exposición Marilyn Monroe 1926-2026: Las fotografías perdidas que tendrá lugar en The Palace.
Marilyn es intergeneracional; y aun así, una eterna desconocida para el gran público. «Nos gustaría que sintiera la sorpresa de descubrir algo nuevo en un rostro tan conocido. Que pudiera detenerse en una expresión, escuchar su voz y percibir la sensibilidad, la frescura y el humor que transmiten estas imágenes», apuntan desde The Palace sobre la exposición. Es por ello que han elegido el centenario de su nacimiento para homenajear su legado a través de una muestra que recoge quince fotografías tomadas por el fotógrafo Allan Grant y que formaban parte de los archivos de Chris Flanner y Jason Greene.

«El centenario del nacimiento de Marilyn Monroe nos ofreció una ocasión especialmente significativa. Además, la recuperación de estas fotografías y de la grabación de su última entrevista permitía presentar algo muy especial: una mirada cercana y poco conocida sobre una figura que todos creemos conocer», nos explican desde el hotel. Esta exposición estará disponible hasta el próximo 18 de enero en el espacio del Club 27. Vamos a conocer todos los detalles del hospedaje de Marilyn Monroe en el hotel.
La cara B de una estrella
Hubo dos grandes Marilyns que conocieron el mundo. Como hemos comentado, estaba ese gran icono que convive en el mismo cuerpo con una mujer sensible. El fotógrafo Allan Grant, a través de su objetivo, fue capaz de captar a esta auténtica Marilyn: la de la mujer detrás del personaje. Conviene detenernos en este momento porque la Marilyn que hoy se aloja en The Palace es aquella que dejó atrás los flashes y las producciones. Esta sesión de la que hoy se muestran quince fotografías formaba parte de la última entrevista que proporcionó la actriz para la revista LIFE antes de fallecer en agosto de 1962.

Lo que recoge esta exposición no son los posados cinematográficos que se le vienen a la cabeza a uno al pensar en esta artista. Como adelantan desde el hotel, «La fuerza de esta exposición reside en que no se limita a recordar una imagen reconocible. Nos permite acercarnos a Marilyn desde otro lugar, a través de fotografías espontáneas y, especialmente, de sus propias palabras». Ofrecen así un retrato profundo de la actriz, ya que durante la entrevista la actriz habló de grandes temas que habían marcado su vida.
«La colección nos muestra a una Marilyn más íntima y espontánea, alejada de las grandes producciones y de la imagen cuidadosamente construida por Hollywood. Las quince fotografías de Allan Grant recogen gestos, sonrisas y momentos de reflexión durante el encuentro que mantuvo con Richard Meryman para su última entrevista con LIFE».

La fuerza de estas palabras no la abandonan la fotografía, sino que completan la experiencia, puesto que la entrevista se puede escuchar durante el recorrido. «Escuchar su voz añade una dimensión especialmente emotiva. Habla de su infancia, de la interpretación, de la felicidad y de las contradicciones de la fama. Más que reivindicar una única faceta, la muestra invita a reconocer su complejidad y a escuchar a una mujer que quería ser comprendida y tomada en serio», añade.
El punto de encuentro del arte en Madrid
Viendo la relación de The Palace con el mundo artístico, era de esperar que la residencia de esta exposición tuviera lugar en este hotel. Sobre el inicio de esta exposición, desde el equipo del hotel nos cuentan que la iniciativa es una prolongación de la propia identidad artística del hotel. «The Palace ha sido, desde sus orígenes, un lugar de encuentro para escritores, artistas y creadores, y queremos que ese vínculo siga vivo con propuestas que interesen tanto a quienes se alojan con nosotros como a los madrileños», añade.

Más concretamente, analizando el plano donde más late el arte en el corazón de este referente de la hospitalidad de lujo madrileña, 27 Club aparece como el punto señalado. Sus paredes han sido seleccionadas para lucir las fotografías perdidas de Marilyn porque, ya en esencia, este lugar ha acogido a escritores, artistas, cineastas, músicos e intelectuales desde que el hotel abrió las puertas en 1912. Entre ellos, los de la Generación del 27 tuvieron un gran peso, tanto que desde el hotel señalan que este espacio rinde homenaje a esta generación de grandes pensadores y al vínculo histórico del hotel con la cultura.
«Nos parecía un entorno muy adecuado para descubrir estas fotografías con calma y cercanía», apunta. La relación con Marilyn se establece a través de ese espíritu artístico y de la atmósfera íntima del espacio. Las imágenes se integran en la vida del bar y ofrecen una forma distinta de acercarse a la fotografía: detenerse ante un retrato, conversar sobre él y disfrutar de un buen cóctel o del Tea Time by Macallan».

En esta ocasión, desde el hotel han contado con la colaboración del Centro de Historias de Zaragoza y de La Chrome como partner para la producción. Pero esta exposición no podría entenderse sin tres nombres: Chris Flannery y Jason Greene, quienes preservaron los archivos 1962 MM LLC; y Cristina Carrillo de Albornoz Fisac, comisaria de la exposición.
«Su experiencia y su mirada como comisaria aportan el contexto necesario para que la muestra vaya más allá de la belleza de las imágenes y permite comprender mejor a la persona retratada», apuntan desde The Palace sobre su trabajo con la comisaria, crítica y escritora. Añade que «su enfoque pone el acento en una Marilyn humana, reflexiva y con un gran sentido del humor, y eso es precisamente lo que queríamos acercar al público».