El 14 de julio es la mejor excusa para escaparse a París (y este hotel tiene la ubicación perfecta)
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Si todavía buscas una escapada para este verano, París tiene una fecha marcada en rojo: el 14 de julio. La capital francesa celebra su Fiesta Nacional con el tradicional desfile en los Campos Elíseos y el espectacular castillo de fuegos artificiales junto a la Torre Eiffel, uno de los momentos más mágicos del año. Y para vivir esa experiencia desde una ubicación privilegiada, Villa Marquis Meliá Collection, en pleno Triángulo de Oro, se convierte en el punto de partida perfecto para descubrir la ciudad entre monumentos, alta costura, gastronomía y el inconfundible art de vivre parisino.
En pleno Triangle d’Or, una de las zonas más exclusivas de París, Villa Marquis Meliá Collection es uno de esos hoteles boutique que invitan a vivir la ciudad como un auténtico parisino. A pocos minutos de la Torre Eiffel, los Campos Elíseos y la avenida Montaigne, este cinco estrellas ocupa un edificio histórico que combina el encanto clásico de la arquitectura parisina con un diseño contemporáneo y elegante.

La ubicación es, sin duda, uno de sus mayores atractivos. Desde aquí es posible pasear hasta las boutiques de las grandes firmas de lujo, cruzar el Puente de Alma para contemplar el Sena o llegar caminando al Grand Palais antes de terminar el día contemplando cómo la Torre Eiffel se ilumina al caer la noche. Un itinerario que resume a la perfección ese inconfundible art de vivre francés.
Las habitaciones y suites mantienen esa atmósfera sofisticada que caracteriza al hotel. Materiales nobles, una decoración inspirada en la elegancia clásica parisina y, en algunas estancias, privilegiadas vistas a la Torre Eiffel convierten cada despertar en una experiencia difícil de olvidar. El aroma del café recién hecho, el ritmo pausado de la ciudad y la luz del verano completan una escena que invita a disfrutar sin prisas.

Otro de los grandes protagonistas es Dos Almas, el restaurante del hotel, donde la cocina francesa se encuentra con los sabores españoles en una propuesta gastronómica que apuesta por el producto de temporada y la creatividad. Una opción perfecta tanto para una cena especial como para hacer una pausa después de una jornada descubriendo la ciudad.

Mucho más que monumentos
El verano parisino también ofrece propuestas menos conocidas que muestran una cara diferente de la ciudad. Desde principios de julio, Paris Plages transforma las orillas del Sena y la zona de La Villette en auténticas playas urbanas con tumbonas, espacios para el baño, actividades deportivas y zonas de descanso completamente gratuitas.
Las noches también tienen un protagonismo especial gracias al tradicional cine al aire libre del Parque de La Villette, donde se proyectan películas bajo las estrellas en un ambiente relajado que reúne tanto a parisinos como a visitantes.

La agenda musical tampoco se detiene. Grandes conciertos, festivales internacionales y eventos como la Japan Expo convierten julio en uno de los meses con mayor actividad cultural de la capital francesa, ofreciendo propuestas para todos los gustos.