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'TIERRA TRÁGAME'

Tamara Falcó sale del Teatro Real en modo Cenicienta: ‘pierde’ un zapato y encima la confunden con su hermana Chábeli

  • Marta Menéndez
  • Jefa de Corazón y Crónica Social en COOL. Periodista especializada en celebrities, televisión, moda y realeza, con experiencia en medios como Cadena SER, El Independiente y Diez Minutos. Actualmente cuento las historias detrás de los grandes nombres de la crónica social, con especial foco en actualidad, casas reales y televisión.

Tamara Falcó acudió este miércoles al Teatro Real de Madrid para disfrutar de una de sus citas culturales favoritas y terminó protagonizando dos de las anécdotas más comentadas de la noche. La marquesa de Griñón asistió junto a su marido, Íñigo Onieva, a la inauguración de la temporada 2026/2027 del emblemático coliseo madrileño, que arrancó con Manon Lescaut, la célebre ópera de Giacomo Puccini. Una velada que reunió a numerosos rostros conocidos y que estuvo presidida por el Rey Felipe VI, que acudió en solitario debido a que la Reina Letizia se encontraba en Bélgica por un compromiso institucional. Tamara, que es una habitual de esta cita, volvió a acaparar buena parte de los flashes gracias a su estilismo, pero también por dos situaciones de lo más inesperadas que afrontó con una sonrisa y mucho sentido del humor.

Para la ocasión, la colaboradora de El Hormiguero apostó por un vestido de su propia colección TFP by Pedro del Hierro, un diseño en tono teja rojizo con corte imperio, escote en uve, falda ligeramente evasé y mangas semitransparentes. Un look elegante y muy apropiado para una noche de ópera que completó con unas sandalias doradas de tacón y un pequeño bolso azul marino. Tamara llegaba al Teatro Real de la mano de Íñigo Onieva y ambos se mostraron sonrientes y cómplices ante las cámaras. Sin embargo, antes incluso de que comenzase la representación, la marquesa ya había protagonizado su primera escena inesperada.

Tamara Falcó e Íñigo Onieva en el Teatro Real. (Foto: Europa Press)

Mientras esperaba para acceder al interior del Teatro Real, una mujer que se encontraba entre el público quiso saludarla y, en lugar de llamarla por su nombre, comenzó a gritar: «¡Chabeli, Chabeli!». La espontánea había confundido a Tamara con su hermana Chábeli Iglesias, hija de Isabel Preysler y Julio Iglesias. Una confusión que, lejos de incomodarla, provocó las risas de la propia Tamara, de Íñigo y de quienes se encontraban alrededor. La marquesa reaccionó con naturalidad y sentido del humor ante el curioso lapsus, demostrando que incluso cuando todas las miradas están puestas sobre ella puede tomarse este tipo de situaciones con bastante filosofía. La mujer, además, habría restado importancia al error cuando le hicieron saber que no se trataba de Chábeli: «Bueno, da igual».

La noche, sin embargo, todavía guardaba otro pequeño contratiempo para Tamara. Después de disfrutar de Manon Lescaut, la marquesa y su marido abandonaron el Teatro Real para dirigirse hacia el coche que les esperaba en las inmediaciones. Fue entonces cuando las elegantes sandalias doradas que había elegido para completar su estilismo le jugaron una mala pasada. Mientras caminaba por el suelo empedrado, una de ellas se salió de su pie y Tamara Falcó se quedó momentáneamente descalza. Un auténtico momento Cenicienta que, lejos de hacerle perder la compostura, resolvió con absoluta naturalidad mientras continuaba caminando y atendiendo a las preguntas de los periodistas.

Tamara Falcó e Íñigo Onieva en el Teatro Real. (Foto: Europa Press)

La escena dejó una de las imágenes más curiosas de la noche: Tamara Falcó avanzando por la calle con un solo zapato mientras mantenía la sonrisa y conversaba con la prensa. Finalmente pudo recuperar la sandalia y continuar con normalidad junto a Íñigo. Un pequeño percance que convirtió su salida del Teatro Real en una escena mucho más memorable que la que probablemente había imaginado al escoger su estilismo para la velada.

Tamara Falcó se pronuncia sobre la llegada del primer hijo de Alejandra Onieva

Y entre una anécdota y otra, Tamara también tuvo tiempo para hablar de su familia. La marquesa se mostró especialmente sonriente al ser preguntada por el reciente nacimiento del primer hijo de Alejandra Onieva y Jesse Williams. «Muy bien, todo bien, muchas gracias. Todos muy contentos», aseguró ante las cámaras, dejando claro que la llegada del bebé ha llenado de alegría a la familia Onieva. Una noticia especialmente significativa para Íñigo, que se ha convertido en tío con el nacimiento del pequeño.

También hubo tiempo para hablar de otro miembro muy conocido de su familia: Julio Iglesias. Precisamente este miércoles, 23 de septiembre, el cantante celebraba su 83 cumpleaños, pero Tamara reconoció a los periodistas que todavía no había podido felicitarle. La marquesa, que mantiene una estrecha relación con el artista y se refiere a él cariñosamente como ‘tío Julio’, confesó con espontaneidad que no sabía que era su cumpleaños. Una declaración que volvió a demostrar la naturalidad con la que suele responder a las preguntas sobre su entorno familiar.