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PERFIL

Manuel Campos se baja del barco de Íñigo Onieva y sigue a lo suyo: 2,8 millones y un imperio en expansión

Manuel Campos Guallar ha decidido desligarse de Vega Members Club

El empresario deja así a Íñigo Onieva al frente del exclusivo espacio de la Milla de Oro madrileña

Campos ya había emprendido su camino en solitario tras romper en 2024 con Rafa Nadal y Abel Matutes

  • Marta Menéndez
  • Jefa de Corazón y Crónica Social en COOL. Periodista especializada en celebrities, televisión, moda y realeza, con experiencia en medios como Cadena SER, El Independiente y Diez Minutos. Actualmente cuento las historias detrás de los grandes nombres de la crónica social, con especial foco en actualidad, casas reales y televisión.

Manuel Campos Guallar ha decidido dar un paso atrás en uno de los proyectos que hasta ahora compartía con Íñigo Onieva, poniendo fin a una etapa empresarial que lo vinculaba directamente con el marido de Tamara Falcó. El empresario madrileño, que durante los últimos años ha construido un importante entramado alrededor del negocio de la restauración y el ocio de lujo, ha dejado de controlar Casablanca Members SL, la sociedad detrás de Vega Members Club, el exclusivo club privado de la Milla de Oro madrileña. Con este movimiento, Onieva pasa a ejercer en solitario como administrador único de la compañía, en un cambio que supone un nuevo capítulo para el negocio y, al mismo tiempo, pone el foco sobre la trayectoria de un empresario que lleva años moviéndose en algunos de los círculos más exclusivos del país.

La salida de Campos de este proyecto no significa, sin embargo, que el empresario haya perdido peso en el sector. Todo lo contrario: su trayectoria empresarial ha continuado creciendo después de romper en marzo de 2024 su relación profesional con Rafa Nadal y Abel Matutes, sus antiguos socios en Mabel Capital. Aquel acuerdo, que se produjo de manera amistosa, supuso una auténtica separación de caminos dentro del grupo: Nadal y Matutes mantuvieron el negocio inmobiliario y la inversión en la productora Komodo, mientras Campos se quedó con la división de restauración y ocio. Desde entonces, el empresario ha seguido desarrollando su propio modelo de negocio y ha puesto el foco en una fórmula basada en la gastronomía de alto nivel, el servicio cuidado y la exclusividad, una estrategia que ha ido acompañada de nuevas aperturas y de un crecimiento notable de sus sociedades.

Manuel Campos Guallar y su prometida, Esha Gupta. (Foto: Europa Press)

Y los números parecen darle la razón a su apuesta. LP Members Madrid SL, propiedad desde febrero de 2025 de la matriz Leisure Partners SL, alcanzó una facturación de 2,8 millones de euros en 2024, más de 600.000 euros por encima del ejercicio anterior y aproximadamente un millón más que dos años antes. Se trata de una cifra especialmente significativa porque coincide con el momento en el que Campos comenzaba a desarrollar su actividad empresarial de manera independiente y permite poner en contexto la dimensión de su negocio. Lejos de quedar eclipsado por la ruptura con sus antiguos socios, el empresario ha continuado ampliando su presencia en un sector en el que ya se ha convertido en uno de los nombres de referencia dentro del ocio y la restauración premium.

La compañía afrontó además importantes inversiones vinculadas a nuevas aperturas y proyectos en localizaciones estratégicas como Madrid y Dubái, lo que explica que el beneficio final fuera más discreto. En 2025, LP Members Madrid SL cerró con 48.077 euros de beneficio después de impuestos, pero con activos superiores a los cuatro millones de euros. Otra de las sociedades del grupo, Madrid Leisure Partners SL, cerró ese mismo ejercicio con una facturación récord de 7,4 millones de euros y unos beneficios de 683.555 euros. Por su parte, Leisure Partners había facturado 1,8 millones en 2024 y registrado un beneficio de 1,3 millones. Unos balances que dibujan el tamaño del entramado empresarial de Campos y que explican por qué su nombre se ha convertido en habitual cuando se habla de los grandes negocios de restauración y ocio de Madrid.

Manuel Campos Guallar y Rafael Nadal en un evento en Madrid. (Foto: Europa Press)

Detrás de estas cifras está un empresario que ha conseguido hacerse un nombre en un sector en el que los apellidos pesan, pero también lo hace la capacidad para convertir una idea en un negocio rentable. Manuel Campos está a punto de cumplir 50 años, es deportista y, según se ha contado de él, se considera «mitad malagueño y mitad aragonés» por influencia de sus padres. Es, además, una figura especialmente discreta en lo que se refiere a su vida privada, pese a moverse desde hace años en algunos de los círculos más exclusivos de Madrid. Esa voluntad de mantenerse en un segundo plano contrasta con la dimensión que ha alcanzado su actividad empresarial, especialmente desde que decidió separar sus negocios de los de sus antiguos socios y concentrarse en el universo de la hostelería y el ocio.

Su formación también explica parte de su perfil empresarial. Campos estudió Derecho financiero en el IEB de Madrid y posteriormente completó un MBA en la University of Chicago. Habla inglés con fluidez y mantiene una rutina marcada por el deporte: fútbol, tenis o yoga forman parte de su día a día. Según el perfil publicado sobre él, es además un hombre inquieto y perfeccionista, con hábitos muy definidos y un detalle llamativo: no toma café. Un perfil alejado del empresario mediático que busca constantemente el foco y más próximo al gestor que prefiere que sean sus negocios los que hablen por él.